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Vergara y la gran lección para el fútbol italiano, aunque juegue solo por emergencia

de Raimondo De Magistris

En su cuarto partido consecutivo como titular con la camiseta del SSC Napoli, Antonio Vergara fue anoche el mejor del conjunto partenopeo. Firmó el 1-1 momentáneo, un zurdazo al palo largo tras una ruleta que —según confesó el nacido en 2003 al término del encuentro— no fue fruto de la casualidad. "¿Cómo inventaste el gol? Es algo que pruebo en los entrenamientos; me dicen que me inclino para proteger el balón, lo intenté y funcionó. Lástima el resultado final: fue decepcionante", dijo al término del partido el centrocampista nacido en Frattaminore y formado en el SSC Napoli. Saltó al campo para la cita contra los vigentes campeones del mundo solo porque Conte no tenía disponibles a Politano y De Bruyne, además de Anguissa, Neres, Gilmour y Mazzocchi. Hace unos días Conte dio luz verde a las salidas de Lang y Lucca y no pudo inscribir a Giovane porque llegó en enero.

Vergara lleva un tiempo jugando solo porque Conte no tiene alternativas. Ayer, en el duelo que certificó la eliminación de los campeones de Italia de la Champions League, el técnico italiano solo tenía en el banquillo a tres jugadores de campo del primer equipo y a ninguno en su demarcación. "Seguramente, si hubieran estado Anguissa y De Bruyne, habrían jugado ellos esta noche", declaró el entrenador del SSC Napoli, confirmando una vez más, por si hiciera falta, que Vergara está teniendo minutos y gloria únicamente porque no hay más.

Y esa es la verdadera lástima, porque Vergara en este mes de enero ha dejado claro que es jugador para el SSC Napoli. Hace un año, en Serie B, cedido en la Reggiana, el nacido en 2003 es la prueba de que en Italia hay futbolistas con potencial para los grandes, incluso en la categoría de plata. Pero solo pueden emerger y convertirse en un recurso si se les da espacio y confianza: si se les hace jugar en contextos competitivos y se les lanza a la batalla en los momentos que cuentan. En el caso de Vergara ocurrió solo porque Conte no tenía alternativas, pero su irrupción puede ser un aviso para De Laurentiis, que nunca ha explotado del todo las enormes oportunidades que brinda una tierra tan futbolera como Campania, y también para todo el fútbol italiano. Porque de Vergaras hay unos cuantos por toda Italia; solo hay que colocarles en el contexto ideal para crecer y marcar diferencias.


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