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Una Juventus para aplaudir pese a todo: se derrumba en la prórroga (3-2). El Galatasaray, a octavos de Champions

de Dimitri Conti

La Juventus se queda a un paso de la gran remontada ante el Galatasaray; la vuelta del playoff de la Champions League acaba 3-2 tras la prórroga.

Muchísima intensidad desde el primer minuto, porque la Juventus necesitaba encarrilar la eliminatoria de inicio, también en lo anímico. En los primeros diez minutos se vieron varios cabezazos desviados en ambas áreas; el primero en encontrar portería fue Osimhen, pero Perin respondió bien, titular en lugar de Di Gregorio bajo palos como se esperaba, tras la polémica en redes después de lo de Como. Al ecuador del primer tiempo, Locatelli intentó tirar del equipo, pero se topó con Cakir. Los turcos trataron de enfriar el ritmo jugando también con el cronómetro desde muy pronto, lo que desató las protestas de Spalletti ante el cuarto árbitro. Yildiz tardó en entrar en juego, pero cuando por fin apareció —sobre la media hora—, estuvo a punto de hacer daño a Cakir. Hacía falta una chispa para romper el bloqueo y llegó en el 37': penalti provocado por Thuram (falta de Torreira) y transformado por el capitán Locatelli. Con el 1-0, también se encendió el Stadium, decidido a empujar a la Vecchia Signora hacia la gesta. Hasta el descanso, sin más noticias.

A la vuelta de vestuarios no hay cambios, al menos sobre el césped. Lo que cambia, y de forma drástica, es el guion del Juventus-Galatasaray: a los tres minutos de la reanudación, los bianconeri se quedan con diez, como ya ocurrió en la ida. Si en Estambul fue Cabal, en Turín es Kelly (ya señalado la semana pasada) quien ve la calle con una roja directa que parece excesiva. El inglés, en cualquier caso, ya estaba amonestado y podía haber visto la segunda amarilla. Pese a la inferioridad numérica, la Juventus intenta no bajar la presión arriba. El Galatasaray, en cambio, se confía en la superioridad y se acomoda. Y eso desemboca en el 2-0 para la Juventus, obra de Gatti en el 69', tras una jugada a balón parado. Un gol que enciende a todo el entorno bianconero y mete el miedo en el cuerpo a los turcos. El Gala se encoge y se hunde, dejando campo a los arreones de la Juve. La Signora empieza a creer, y con razón: a diez del 90 llega el 3-0, cortesía de un McKennie cada vez más imprescindible en el proyecto bianconero. En el descuento también asoma el Gala, aunque sin generar amenazas reales. Al término de los 90, el marcador de la vuelta es 3-0; para decidir el pase a octavos, toca prórroga.

La prórroga dibuja un escenario muy particular, en el que puede pasar de todo. En el 97', le cae a Zhegrova —zurdo— la pelota del posible 4-0, pero el kosovar se ablanda ante Cakir y abre demasiado su disparo con la izquierda. Y del que perdona, lo paga: en el descuento de la primera parte de la prórroga, Osimhen, al límite del fuera de juego tras pase de Icardi, bate a Perin para el 3-1. Arrancado el segundo tiempo extra, Spalletti quema las naves, pero el golpe ha dejado a la Signora sin piernas. Y en el 119' llega también el 3-2, obra de Baris Alper Yilmaz. Pese a que la Juventus solo rozó la gesta y queda fuera de la Champions League, la afición del Stadium reconoció el esfuerzo con una sonora ovación.

Revive el Juventus-Galatasaray de la Champions League con TMW


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