Thuram y Bonny: Chivu exige un paso al frente. Pio Esposito, centro de gravedad
No solo Thuram: para retomar la marcha en la Serie A, Chivu espera también la mejor versión de Bonny, caído en un bucle de malos partidos. Si el '9' francés no atraviesa un buen momento —apenas dos goles en sus últimos diez encuentros ligueros—, lo mismo puede decirse del ex del Parma. 'Ángelo', como le apodan Chiu y el vestuario, solo ha marcado un gol en sus últimos 17 partidos de Serie A. Hablamos del tanto ante el Pisa SC, cuando el duelo estaba cerrado a cal y canto. Alguna molestia física ha condicionado su camino, pero nada tan grave como para justificar una racha tan pobre. Bonny se presentó en San Siro a lo grande, sorprendiendo sobre todo por su capacidad para ser determinante incluso en los pocos minutos que tenía. Quizá pese la responsabilidad ahora que no puede esconderse y tiene que jugar más. O, lo más probable, que cuando las piernas no van, lo nota en exceso. Es un aspecto a mejorar sí o sí, porque el gran delantero —si quiere ser llamado así— debe saber sacar petróleo incluso cuando el depósito anda en la reserva.
Quien sí está metiendo gasolina en las piernas es Lautaro Martínez. Su última imagen sobre el césped fue su mueca de dolor ante el Bodø/Glimt, cuando en la ida se retiró a los 15' de la reanudación por una lesión muscular en la pantorrilla. Desde entonces —y no parece casualidad— el Inter FC se vino abajo: dos goles encajados en dos minutos ante los noruegos, derrota en la vuelta, KO en el derbi y empate con el Atalanta BC. Únicas alegrías, las victorias ante el US Lecce y el Genoa CFC. Cuando falta el Toro se nota un vacío difícil de llenar. El argentino no ha sido convocado por su selección y puede centrarse por completo en volver. Todo avanza según lo previsto, aunque parece muy difícil (si no imposible) que el '10' llegue al duelo contra la ACF Fiorentina.
Así las cosas, le tocará a uno de entre Bonny y Thuram acompañar a Pio Esposito, centro de gravedad permanente en este tramo para el ataque nerazzurro. El de 2005 no se arruga a la hora de echarse el equipo a la espalda y, tras los goles a la Atalanta, sueña con otro tanto de peso. Si a los delanteros se les mide también por el peso de sus dianas, si el Inter FC levanta el Scudetto, una buena parte será mérito del ex del Spezia Calcio. El músculo mostrado ante el US Lecce (donde firmó el 1-0 decisivo) y la Juventus (el 2-1 provisional) pertenece a la categoría de goles que pueden cambiar una temporada. Pero para Chivu y los suyos aún no es momento de hacer cuentas ni de descorchar el champán mirando estadísticas y récords.