Stankovic, prácticamente del Inter FC tras invertir al menos 13 millones en su formación
En una noche en la que el Inter FC saltaba al campo a la vez que el Club Brujas, el presidente del club milanés, Giuseppe Marotta, anunció que el centrocampista serbio Aleksandar Stankovic debería volver a casa a partir del próximo verano. "Está rindiendo muy bien; tenemos una cláusula de recompra y no la pusimos por capricho, sino porque vimos en él una evolución y un potencial de futuro. Aún nos quedan dos años antes de que expire: todavía es pronto, evaluaremos qué hacer. Lo bueno es que el jugador es prácticamente nuestro y está haciendo una gran experiencia", afirmó el máximo dirigente de la entidad nerazzurra.
Nacido en 2005 y aún por cumplir 21, Stankovic se formó en la cantera nerazzurra antes de salir en busca de espacio y minutos a partir del verano de 2024. La primera experiencia fue en el Lucerna, en Suiza: cesión con opción de compra y contrarrecompra. En la práctica, una prima de valorización de unos 200.000 euros para un futbolista que, en tierras helvéticas y en su primera temporada en la élite, firmó 40 partidos y tres goles.
El pase al Club Brujas el pasado verano se estructuró de otra manera. El club belga, tras vender a Jashari al AC Milan por una cifra récord, decidió apostar por Stankovic y lo compró por diez millones de euros. El Inter FC, a rebufo de la operación Nico Paz entre el Real Madrid y el Como, incluyó en esa negociación un derecho de recompra válido para los dos próximos veranos. Al final de esta temporada, la entidad nerazzurra podrá recuperarlo por 23 millones de euros; si prefiere traerlo de vuelta a Milán en el verano de 2027, tendrá que pagar 25 millones.
Una operación win-win. Porque es cierto que el Inter FC pagará cara su formación, pero también lo es que sin ese recorrido Stankovic no sería —probablemente ya hoy— un futbolista para el Inter FC. Un auténtico negocio, casi como el de su padre, que en enero de 2004 fue fichado por la entidad nerazzurra por cuatro millones de euros más la copropiedad de Goran Pandev. A posteriori, uno de los mejores movimientos de la era Massimo Moratti.