SSC Napoli, Lukaku va por libre: detrás está su fisio de confianza y ya hay dos precedentes
Detrás del nuevo capítulo del caso Romelu Lukaku, que hoy no se presentó en Castel Volturno al primer entrenamiento con el SSC Napoli, hay una figura clave que lleva años acompañando la carrera del delantero belga: Lieven Maesschalck. Fisioterapeuta de referencia para numerosos atletas de élite —incluido su compañero de equipo y selección, Kevin De Bruyne—, con el tiempo se ha convertido en un pilar para el atacante, hasta el punto de condicionar sus decisiones incluso en los momentos más delicados.
Lukaku nunca ha ocultado su confianza absoluta en el profesional belga, hasta el punto de viajar en repetidas ocasiones a su país para seguir planes de recuperación a medida, incluso estando bajo contrato con clubes de primer nivel. Una decisión que, con el tiempo, ha generado fricciones con los servicios médicos de los equipos, a menudo reacios a perder el control directo de la gestión física de los futbolistas.
No es la primera vez que esta doble vía genera tensiones. Ya en su etapa en el Chelsea FC en 2021-22, entre problemas de tobillo y lesiones musculares, Lukaku priorizó tratamientos individuales. Una situación similar se repitió también en el Inter FC, en la campaña siguiente, cuando la recuperación personalizada de cara al Mundial de Catar sembró dudas sobre el estado real del jugador.
Hoy, en Nápoles, el guion parece repetirse: la decisión de quedarse en Bélgica para tratarse ha tensado aún más el pulso con el club. Ahora falta por ver qué consecuencias tendrá para Lukaku: una multa está cantada y ya se le había anticipado en los últimos días durante un intento de mediación (fallido), pero no se puede descartar que pase el resto de la temporada apartado del primer equipo, aunque por ahora sea un escenario extremo.