SSC Napoli, el ex de la Primavera Costanzo se retira a los 23: "Nunca me vendí"
Al final del doble cruce con el Genoa CFC, última ocasión para mantener la categoría, estaba en el centro del campo, exhausto, con el brazalete de capitán en el brazo, bastión defensivo de un equipo que podía presumir de talentos como Ambrosino, Vergara e Iaccarino.
Fue una tarde de finales de mayo de hace tres años, que empezó bien y acabó mejor, con su SSC Napoli logrando la permanencia en el campeonato Primavera 1 en un play-out saldado con un empate a domicilio y una victoria en casa.
El cierre de un círculo teñido de azzurro para Davide Costanzo (23), criado en la misma calle que la familia Insigne, ya con contrato profesional y con la posibilidad de dar el salto al fútbol profesional, después de haberse sentado hasta en dieciocho ocasiones en el banquillo con Gennaro Gattuso al mando, y de saborear la alegría del debut luciendo los galones de capitán en un amistoso contra el Benevento Calcio con Spalletti en el banquillo.
De ahí, dos cesiones en un año: experiencias en el Alessandria y el Pro Vercelli, en la Serie C, cerradas sin demasiada fortuna y con cinco apariciones en total.
Pero en el verano de 2023 el vínculo con el SSC Napoli se rompió para dar paso a una larga lista de equipos amateurs como Portici, Angri, Nola y Pompei, hasta regresar, al fin, a donde todo empezó: Frattamaggiore.
El nuevo año de Costanzo coincide con su adiós al fútbol. Un brindis amarguísimo, cargado de tristeza y de los lamentos de un camino que esperaba que le llevase más lejos.
“He entendido, por desgracia, que el fútbol es un mundo donde el mérito pesa menos que los favores —escribe en su perfil de Instagram— Donde quien tiene enchufe tira para adelante, y quien solo tiene valor se queda parado. A mi alrededor, en el momento bueno, erais muchos: sonrisas, halagos, palmadas en la espalda y apariciones repentinas. Pero cuando llegó la oscuridad, casi todos desaparecieron”.
El ya ex defensa va más allá: “Lo peor es quien fingió alegrarse por mi “éxito”. Sé bien que queríais este momento. Lo estabais esperando. Yo, en cambio, no. Ya he trazado otro camino. ¿Y vosotros? Os habéis quedado quietos, y yo os dejé allí. En una carretera que, por suerte, no es la mía”.
El mensaje continúa con el más duro de los J’accuse: “Y si hoy lo dejo, no es porque no sea capaz, como os conviene creer. Sino porque este ya no es un camino ni seguro ni justo. Y si este sistema llama “fracaso” a haberme mantenido limpio, entonces lo repetiría todo. Porque yo, para seguir adelante, nunca me vendí”.
No es la primera vez que un ex jugador del SSC Napoli se suelta con una serie de reflexiones dolorosas sobre el ambiente. Gran repercusión tuvo, por ejemplo, la denuncia en redes de Massimiliano Flora (21). Algunos años antes, mirando más al norte, el central formado en la Lazio Filippo Cardelli, hoy con 27 años, llegó a calificar de “todo de mentira” el fútbol italiano y prefirió irse a jugar a Estados Unidos.
Ahora no es momento de andarse con rodeos: a Davide le espera un nuevo camino, quizá menos deslumbrante de lo que quería, pero con una madurez y una conciencia envidiables para muchos de sus coetáneos, y la certeza de que hay vida después del fútbol.