SSC Napoli, ahora todo a la Serie A: por dónde rearmarse tras la buena actuación ante el Chelsea
El resultado final condena al SSC Napoli, pero el duelo contra el Chelsea no puede reducirse a una actuación negativa. Mientras le duró la gasolina, el equipo de Conte se mantuvo dentro del partido, con un plan de partido creíble y momentos de buen fútbol. Los Blues concedieron algo con decisiones poco limpias y una actitud no siempre impecable, y los partenopeos supieron aprovecharlo. El guion cambió tras el descanso, cuando se apagó el conjunto partenopeo: entonces Rosenior ajustó al Chelsea con los cambios y pisó el acelerador para llevarse el triunfo.
Una buena actuación
El partido en el Maradona confirmó una evidencia: hoy el SSC Napoli no tiene el fondo de armario ni la potencia global del Chelsea, sobre todo si miramos a las alternativas del banquillo. En plena emergencia, entre ausencias y estados de forma precarios, Conte obtuvo una respuesta digna de los suyos, pero solo durante un tramo del choque. A día de hoy, a la espera de recuperaciones y refuerzos, este es el mejor SSC Napoli posible. No en vano, en el pospartido, el técnico señaló el empate en Copenhague como el verdadero punto de inflexión negativo del camino europeo.
Una Champions decepcionante
El recorrido en la Champions League sigue siendo insuficiente: en los partidos centrales del grupo, al margen de los choques con el Manchester City y el Chelsea, el SSC Napoli nunca fue realmente constante ni incisivo. Ocasiones desperdiciadas, como ante el Eintracht Frankfurt y el Copenhague, pesaron más que los duelos con los grandes. Entre un calendario complicado y las lesiones, las dificultades eran previsibles, pero no pueden convertirse en coartada.
Por dónde rearmarse
De aquí hay que agarrarse a las señales positivas: la frescura de Vergara, útil tanto de mediapunta como de interior; la solidez de Lobotka y el crecimiento de Hojlund. McTominay sigue siendo un pilar, aunque está pagando la falta de recambios. A la espera de que se vacíe la enfermería, Conte tendrá que volver a adaptarse. Y quizá inventar algo nuevo.