.

SS Lazio-ACF Fiorentina, empate loco que evidencia sobre todo las dificultades y los límites de ambos

de Dimitri Conti

Partido loco el vivido en el Olímpico. Ese 2-2 entre SS Lazio y ACF Fiorentina habla de 90 minutos con constantes vaivenes anímicos, de juego y en el marcador, pero el empate firmado en la capital también evidencia las dificultades que arrastran ambos para gestionar su presente.

De un lado, una Lazio que ya está mudando de piel de forma radical y que, tras Castellanos, ahora se prepara para despedir también al faro de su centro del campo, Guendouzi. Por cómo llegaba el choque, Sarri no tuvo más remedio que alinearlo de inicio y mantenerlo hasta el final, máxime cuando durante el encuentro perdió otra pieza de la medular, Basic. A la espera de recambios desde el mercado, toca hacer tortilla con los huevos que hay, y da la sensación de que al técnico del conjunto celeste no le vendrían nada mal un par de gallinas ponedoras más en su corral.

Enfrente, una Fiorentina que navega en aguas peligrosas desde el inicio del curso. Y que estuvo a punto de asaltar el Olímpico y llevarse un botín con la firma de Gudmundsson, rápido para fabricarse y convertir un penalti que parecía consumar la remontada. Pero la enésima desconexión individual de este arranque, esta vez con Comuzzo como protagonista, permitió a la Lazio firmar el 2-2 definitivo que, en conjunto, deja más al descubierto las carencias de ambos que convertirse en un escaparate de la Serie A. El futuro del cuadro viola también pasa por el mercado, que gestionará el nuevo dirigente, Paratici, aún por llegar y sin oficializar.


Otras noticias