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Síndrome del Scudetto y rabia: el Inter FC ya no gana y el AC Milan ya se lo cree

de Bruno Cadelli

Primero, la eliminación ante el Bodø/Glimt pasada de puntillas; luego, la derrota en el derbi con una actitud timorata. Ayer, por último, el empate contra el Atalanta, enturbiado por una nube de polémicas por las decisiones de Manganiello y del equipo del VAR. El Inter FC se frena y se enfada en silencio —ningún miembro del club habló en televisión ni en rueda de prensa; ya ocurrió el año pasado ante la SS Lazio—, pero, sobre todo, debe mirarse al espejo, porque esta noche el Ac Milan puede recortar a cinco puntos y reabrir oficialmente la pelea por el Scudetto. Antes del gol de Estupiñán el escenario parecía inviable; ahora es una opción real, y los viejos fantasmas de la remontada vuelven a sobrevolar Appiano Gentile. El Inter FC reclama por el empate de Krstovic y Chivu acaba expulsado, pero el técnico rumano tiene que mover ficha, porque en el último mes el equipo está tambaleándose peligrosamente. En el tramo final hubo protestas airadas por el penalti de Scalvini sobre Frattesi —el contacto es claro, pero el VAR no interviene—, y aun así todo lo ocurrido en San Siro corre el riesgo de tapar el problema real de los nerazzurri.

El Inter sufre, y mucho, con la idea de cruzar la meta como primero de la clase. Se confió ante el Ac Milan, convencido de amarrar al menos un punto, y acabó castigado de forma cruel. Contra la Dea, tras el tanto de Pio Esposito, desperdició demasiado creyendo que bastaba con administrar el marcador. El fútbol no perdona y los episodios van y vienen; ahí está lo que pasó en el Inter FC-Juventus. En Florencia, en el banquillo estará Kolarov, pero hará falta, sobre todo, otro Inter FC, bastante más enchufado que en las últimas salidas. El Ac Milan intentará responder esta noche, pero si la banda de Allegri asalta el Olímpico empezará de verdad el examen del calendario a distancia. Los nerazzurri aún deben jugar ante la ACF Fiorentina, metida en la pelea por no descender, y también contra el Como y el AS Roma, en plena pugna por la Champions. Los rossoneri, por su parte, visitan al SSC Napoli y tienen el hueso de la Juventus por resolver en San Siro.

Lo que sorprende en los nerazzurri es que se han quedado sin colmillo en el momento clave. El Inter FC es incapaz de dar la puntilla al rival, como si estuviera preso de una especie de mal fario; pero la verdad, pura y dura, es que en el fútbol el mal de ojo no existe, con todos los respetos para la maldición de Béla Guttmann. Tras el triple pitido del Olímpico, el ambiente puede enrarecerse. ¿Y si el Ac Milan no suma de tres? Para el Inter FC podría ser una señal aún más dañina. Los nerazzurri han entregado el fuego de la esperanza al Ac Milan, como Prometeo. Y si no vuelve a encenderse la mecha, la hoguera será toda rossonera.


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