Signorelli: "¿Gravina? Basta ya de consejos federales entre amigos; hacen falta caras nuevas y gente competente"
Elio Signorelli intervino en la cita matinal de A Tutta C, programa emitido en TMW Radio y en Il 61, canal 61 de la TDT.
Director, arrancamos por desgracia con un tema doloroso que trasciende la Serie C. Italia, por tercera vez consecutiva, no estará en el Mundial tras caer en los penaltis ante Bosnia. ¿Cuál es su reflexión sobre este fracaso?
"Es una decepción enorme. Ojalá esta no clasificación sirva por fin de estímulo para crecer y mejorar de verdad. Me apena escuchar las declaraciones del presidente Gravina cuando dice que 'los jugadores se han esforzado'. Me parecen respuestas fuera de lugar: el esfuerzo es lo mínimo exigible. Hay quien va al gimnasio y paga por entrenar duro; estos futbolistas cobran primas millonarias, el compromiso ni debería entrar en discusión. Al fútbol italiano hay que refundarlo empezando por los jóvenes. En cuanto a la cúpula, si no llegan los resultados, habría que tener el valor de levantar la mano y dejar el sitio a otro. No se puede delegar siempre en un Consejo Federal compuesto por amigos."
Siguiendo con el tema de las reformas, la Serie C debería ser el vivero de los jóvenes, pero a menudo vemos clubes que los utilizan solo para cobrar las subvenciones y luego los abandonan en cuanto se acaba la cuota de sub-23. Por no hablar de las continuas penalizaciones. ¿Cómo se rompe este círculo vicioso?
"Habría que resetearlo todo y empezar de cero, incorporando caras nuevas y profesionales con ganas de premiar el mérito, no 'al amigo del amigo'. No es sencillo, pero es necesario volver al fútbol base, a las instalaciones y a quienes gobiernan el sistema. Casos como el del Trapani eran previsibles. Empresarios serios como Vigorito o Rosso prefieren centrarse en sus empresas y en proyectos concretos; cuando alguien busca el escaparate a toda costa sin bases sólidas, el batacazo está a la vuelta de la esquina."
Hablando de nombres importantes, tenemos a Vicenza, que ha dominado el campeonato, y a Benevento, ya a un paso del ascenso. ¿Es una señal positiva para nuestro fútbol?
"Absolutamente sí. Hablamos de dos clubes que aportan valor a la Serie B. Son realidades sólidas, con propiedad italiana y muy arraigadas a su territorio. Presidentes como Vigorito y Rosso aportan ideas al fútbol porque viven la realidad local. En cambio, muchos inversores extranjeros llegan prometiendo ciudades deportivas que nunca se ven. Recordemos lo ocurrido en Ancona: inversores de Singapur que ponen la primera piedra y a los seis meses se esfuman."
¿Cuál podría ser una solución práctica para evitar estos cracks financieros?
"Bastaría con elevar el listón de las garantías. No es admisible afrontar un campeonato de C con avales de 600-700 mil euros cuando la masa salarial es de 4 millones. El aval debería cubrir todo el coste de los sueldos. De este modo, quien no tenga la fuerza económica necesaria quedaría al descubierto ya el 1 de julio, evitando agonías con el campeonato en marcha."
Pasemos al césped. En el Grupo B, el pulso entre Arezzo y Ascoli está al rojo vivo: dos puntos de distancia a cuatro jornadas del final. ¿A quién ve favorito para el ascenso directo?
"A pesar de los dos puntos de ventaja, Arezzo corre el riesgo de pagar anímicamente la derrota en casa en el duelo directo. Perder un partido así ante tu gente es un golpe durísimo: o logran reaccionar de inmediato ya en el próximo encuentro, o el riesgo de que Ascoli complete el adelantamiento es muy alto."
También en el Grupo B está el Livorno, una plaza que usted conoce bien. Tras una gran remontada, el equipo parece haberse frenado. ¿Cómo ve su pelea por la salvación?
"El Livorno empezó fatal y luego consiguió enderezar la temporada hasta el punto de pensar en pelear por el playoff. Pero las últimas actuaciones dicen que el equipo aún no estaba listo para ese salto de calidad. Ahora la prioridad es amarrar la permanencia cuanto antes: una plaza como Livorno, como mínimo, merece mantenerse en la categoría."
Una última del Grupo C. Además del Benevento, aparecen Catania y Salernitana. Esta última, tras dos descensos seguidos, vive una etapa societaria compleja. ¿Se esperaba algo más del conjunto granata?
"Cuando en un campeonato hay plazas como Salerno, Catania y Benevento, siempre esperas que sean grandes protagonistas. Por desgracia, el campo suele desmentir los pronósticos. Las incertidumbres societarias nunca ayudan: para quien dirige y para quien salta al césped cada día, no tener una propiedad definida es un hándicap enorme que acaba condicionando inevitablemente los resultados."