Seba Esposito asfixia a Fagioli y Pisacane firma el 'jaque mate'. Sin su director de juego, la Viola no carbura
Hay una jugada que cambió el partido más que ninguna otra: Sebastiano Esposito en un marcaje constante - y asfixiante - sobre Nicolò Fagioli. Con esa intuición, Fabio Pisacane le ganó la partida a Paolo Vanoli. Jaque mate. El último mes había ilusionado a muchos, pero la derrota de la ACF Fiorentina ante el Cagliari Calcio habla de un equipo viola que aún no está del todo curado. Y quizá no lo esté en esta temporada. “¿Los aficionados se habían ilusionado tras cuatro partidos seguidos sin perder? Yo no miro fuera, no es mi trabajo ilusionarme. Esta ha sido otra lección que hay que entender”, dijo el técnico viola en el pospartido, dejando claro que es consciente de que toca seguir peleando con uñas y dientes.
El otro mensaje que dejó el choque es que, como se ha dicho, si no carbura Fagioli, no carbura el equipo. Para entender hasta qué punto el ex de la Juventus se ha convertido en el motor del conjunto. El astuto Pisacane lo vio claro y diseñó la solución perfecta: pegarle a Fagioli como una lapa durante todo el partido con un estoico Sebastiano Esposito. “El campeonato nos exige este tipo de partidos de sacrificio”, subrayó el mediapunta del cuadro sardo en el pospartido, y añadió: “Hoy tenía la misión de que Fagioli no jugara, que es de los más fuertes del campeonato, y lo he conseguido. Bienvenida sea también la asistencia”.
Ahora la Viola no puede relajarse porque el martes le esperan los octavos de final de la Copa de Italia, que le pondrán delante a un Como desatado, recién salido de un tenístico 6-0 al Torino FC. Hará falta un equipo capaz de recuperar ideas, equilibrio y, sobre todo, un plan B, porque en el fútbol, como enseñó este partido, cuando te apagan el motor, te quedas parado en un instante.