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Robinio Vaz, un 'flop': en el mejor de los casos, fichado a destiempo

de Raimondo De Magistris

Con los 22 millones de euros invertidos para ficharlo del Olympique de Marsella, el delantero nacido en 2007 Robinio Vaz fue, junto a Giacomo Raspadori, el fichaje más caro cerrado por un club de la Serie A en el último mercado de invierno. Justo después de perder al delantero de la selección italiana, que prefirió Bérgamo al club capitalino, la AS Roma se lanzó con decisión a por el francés, que cumplió 19 años hace un mes. Aprovechó las discrepancias entre el jugador y el OM sobre la renovación del contrato para meterse en la operación y cerrarla.
Desde que se cerró aquella operación han pasado unos dos meses, pero de Vaz aún no hay rastro. El domingo, en Como, Gasperini, sin más alternativas, lo metió poco después de la hora de juego en lugar de Malen, con resultado nulo. No ha sido titular ni una vez desde que aterrizó en la Serie A y apenas suma unos 150 minutos. El chico de 2007 sigue en plena fase de adaptación a nuestro campeonato. Y, además, todavía no está claro cuál es su rol en el fútbol de Gasperini. Ya en su llegada, el técnico de Grugliasco se expresó así: "Si el objetivo es dar valor a los chicos, perfecto: hacemos jugar también a los de 16 y a los del Primavera, no hay problema. Lo importante es que quede claro: la llegada de Vaz responde a una idea de equipo que piensa mucho en el futuro. Hay un proyecto muy largo".
Vaz, en definitiva, en el mejor de los casos fue un fichaje pensando en la temporada que viene, y tampoco se descarta que en verano salga cedido para foguearse. Es, en suma, un diamante por pulir, un futbolista por el que se pagó un dineral en un mercado en el que hacía falta otra certeza al estilo Malen para mantener el ritmo en una carrera por la Champions que para la AS Roma se está complicando, y mucho.
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