Primero Raspadori, después Malen: el posible doble sgarbo del Atalanta a Gasperini
Atalanta, AS Roma y Atlético de Madrid viven un momento de mercado peculiar. Tres clubes conectados por objetivos y negociaciones cruzadas, con un auténtico dominó que puede desatarse en cuestión de horas.
Empecemos por los hechos: el Atalanta ha metido la directa esta mañana y ha alcanzado un acuerdo con el Atlético de Madrid para el traspaso en propiedad de Giacomo Raspadori. En paralelo, también hay acuerdo con el jugador y sus agentes: el ex del SSC Napoli es esperado en Bérgamo en las próximas horas para pasar reconocimiento médico y firmar los contratos.
Un adelantamiento del Atalanta, y además a costa de la AS Roma, que llevaba semanas viendo en el delantero nacido en 2000 el refuerzo ideal para el frente de ataque de Gian Piero Gasperini. Anoche mismo, al ver por dónde iban los tiros, el director deportivo romanista, Frederic Massara, decidió ir con todo a por Robinio Vaz, delantero de 2007 procedente del Olympique de Marsella, cuya operación ascenderá a 25 millones de euros, más o menos lo mismo que Raspadori. Un fichaje más de futuro que de presente, mientras el conjunto romanista, en paralelo, trataba de acelerar por Donyell Malen, del Aston Villa.
Y aquí llega el encaje: el Atlético de Madrid, que está vendiendo a Raspadori al Atalanta, en cuanto dé el OK definitivo a su salida rumbo a Italia volverá al mercado para buscarle un sustituto —aunque sea solo a nivel numérico— al ex del SSC Napoli. ¿Y cuál es el objetivo número uno? Sí: ese mismo Malen que está en la mira de la AS Roma. Un segundo sgarbo, indirecto e involuntario, provocado por la venta de Raspadori y que complica la hoja de ruta de la Roma de Gasperini, que, si el Atlético aprieta, tendrá que buscar otro objetivo.