Primero Pulisic y luego McKennie se quejan por las equipaciones en el Estados Unidos-Bélgica: "Era casi una lotería"
Los Estados Unidos fueron arrollados con una manita por Bélgica anoche. De poco sirvió el zarpazo inicial de Weston McKennie: luego De Ketelaere y compañía se soltaron y cerraron el partido con un contundente 5-2. Un marcador que por momentos pasó a un segundo plano por las numerosas quejas de varios jugadores por un kit conflict: franjas horizontales blancas y rojas para Estados Unidos, con pantalones cortos azules, mientras que los Diablos Rojos vistieron una camiseta blanca con toques de azul apagado y detalles en rosa, además de pantalones cortos blancos.
En definitiva, una confusión cromática provocada por las equipaciones de las selecciones. Y el centrocampista de la Juventus, Weston McKennie, compatriota y compañero de selección de Pulisic, lo subrayó: "No lo voy a poner como excusa para el partido, pero sí que fue un poco complicado", dijo el autor del momentáneo 1-0 tras la derrota ante Bélgica. "Cada vez que echabas un vistazo rápido para distinguir quién era quién, era casi una lotería. Así que tenías que tomarte un poco más de tiempo con el balón antes de decidir o jugar de primeras con un compañero".
Bélgica se llevó el duelo, cortando la racha de cinco partidos sin perder de Estados Unidos. Tras el 1-1 al descanso, la banda de García se ensañó con McKennie y compañía con cuatro goles, y el recién ingresado Dodi Lukebakio firmó además un doblete. Ahora a Estados Unidos le espera Atlanta el martes para medirse a Portugal, que llega de un 0-0 ante México esta noche.