Paquetá al Flamengo por 42 millones: cómo Brasil se ha convertido en una potencia del mercado de fichajes
El traspaso de Lucas Paquetá al Flamengo por 42 millones de euros es el símbolo de cómo está cambiando la economía en el mundo del fútbol. Un club brasileño que le arrebata, a golpe de millones, a un jugador clave a un equipo de la liga más rica del mundo. Simplemente impensable hasta hace bien poco, pero quien haya seguido en los últimos años la evolución del fútbol brasileño habrá notado el crecimiento exponencial del país sudamericano y los ríos de dinero que se mueven.
La diferencia económica entre Brasil y el resto de Sudamérica salta a la vista al repasar el palmarés de la Copa Libertadores: desde 2017 hasta hoy, solo una vez no ganó un equipo brasileño, River Plate en 2018, que se impuso en el histórico Superclásico ante Boca Juniors en Madrid. El resto, sin historia: en los últimos seis años ha habido cinco derbis 100% brasileños. ¿Cómo se explica?
¿POR QUÉ LOS EQUIPOS BRASILEÑOS DOMINAN EN SUDAMÉRICA?
Todo gira en torno al dinero: la brecha entre el volumen económico del campeonato brasileño y el del resto de Sudamérica es simplemente abismal. Ni siquiera con su principal competidor en el continente, Argentina, hay comparación real. Solo en derechos de televisión hablamos de ingresos cinco veces superiores. Ilustra bien la situación una declaración del presidente de Talleres, Andrés Fassi, de hace un año, cuando antes del partido de Copa Libertadores contra el Sao Paulo habló con su homólogo brasileño: "Hemos almorzado con el presidente y el consejo de administración del Sao Paulo y no pueden creer que un equipo de Primera División argentina reciba 2 millones de dólares por los derechos televisivos. El que menos gana en Brasil se va a 30 millones de dólares. Ellos, siendo un club importante, rondan los 70 millones de dólares".
LA BRECHA ABISMAL ENTRE BRASIL Y EL RESTO DE SUDAMÉRICA
Según un estudio de la consultora Sport Value, en 2024 los clubes brasileños establecieron un nuevo récord de ingresos, alcanzando los 10.000 millones de reales, equivalentes a 1.560 millones de euros. De ese dinero, el 30% procede de los derechos de TV. El Flamengo ha ingresado más de 200 millones, prácticamente el doble del valor de los derechos televisivos que la Federación Argentina de Fútbol (AFA) gestiona y reparte entre los clubes de la Superliga. A esto se suma la transformación interna que están viviendo los clubes brasileños, abriendo la puerta a nuevos inversores. Un fútbol que pasa de popular a plenamente capitalista: clubes como Botafogo, vigente campeón sudamericano, además de Cruzeiro o Atlético Mineiro, han sido vendidos a magnates y se han convertido en auténticas corporaciones. Otro aspecto nada menor: las apuestas, legalizadas desde el 1 de enero de 2025. Han generado tal flujo de dinero que casi todos los clubes están patrocinados por casas de apuestas, que pagan a precio de oro.
EL MERCADO BRASILEÑO, A NIVELES EUROPEOS
Consecuencia: no hay color entre el fútbol brasileño y el resto del continente. Basta mirar el volumen de negocio en el mercado de fichajes: el Palmeiras se ha podido permitir a Vitor Roque, pagando al FC Barcelona nada menos que 25,5 millones por su pase. Botafogo le arrebató a Thiago Almada al Atlanta United por 19,5 millones. Cruzeiro ha invertido 27 millones en esta ventana de fichajes para sacar a Gerson (ex AS Roma y ACF Fiorentina) del Zenit: récord para el fútbol brasileño. Hasta que Paquetá estampe la firma con el Flamengo.