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Nos lo jugamos todo. Y necesitamos nuevos recuerdos: han pasado 4.293 días desde el mordisco de Suárez

de Raimondo De Magistris
Fonte: Dal nostro inviato a Bergamo

¿Y vosotros, qué recordáis de 2014? Han pasado doce años desde la última participación de Italia en un Mundial y los recuerdos empiezan a difuminarse. Fue el año del famoso "Enrico, stai sereno", pero luego Letta dimitió para dejar paso a Renzi como presidente del Consejo. FIAT, con Sergio Marchionne al frente, completó la adquisición del Grupo Chrysler, mientras Letonia acababa de adoptar el euro como moneda. Italia triunfaba en el Tour de Francia con Vincenzo Nibali, el primero en lograrlo tras Marco Pantani. Samantha Cristoforetti, la primera astronauta italiana, realizaba su primer viaje al espacio.
No soplaban los vientos de guerra de hoy. Joseph Blatter era presidente de la FIFA y Alemania conquistaba el Mundial gracias a un gol de Götze contra Argentina. Y estaba una Italia que hizo el ridículo, cayendo ya en la fase de grupos ante Costa Rica y Uruguay. Pero, al menos, estaba.

Desde el 24 de junio de 2014, desde aquel Italia-Uruguay (0-1) decidido por un gol de Godín y recordado por el mordisco (no visto) de Suárez a Chiellini, Italia no ha vuelto a disputar un partido de un Mundial. Han pasado 4.293 días, una eternidad. Por el camino, la crisis más profunda y preocupante que el fútbol italiano haya conocido. Por el camino, la eliminación contra Suecia cuando creíamos imposible un Mundial sin Italia, y también la derrota más increíble de la historia reciente en Palermo ante Macedonia del Norte. Por el camino, también una Eurocopa conquistada, el único destello de luz en años complicados.

Los italianos no quieren volver a ver un Mundial sin Italia. La historia ya nos ha enseñado que sí, puede pasar. Que esta noche no hay nada hecho y que, si esto se alarga hasta el martes, todo será mucho más complicado. Pero la voluntad es la que tiene que empujarnos por encima de los obstáculos. El grupo. El orgullo de vestir una camiseta demasiadas veces humillada. No queremos seguir esperando, porque los recuerdos empiezan a borrarse. Porque hay jóvenes que nunca han visto a Italia en un Mundial; porque hay quien lleva demasiado sin verla y quizá sea la última vez. Porque los Mundiales han marcado el ritmo de nuestras vidas y marcarán las que vengan. Pero, desde cierto momento, para Italia dejó de ser así. Hay que volver a encender la luz, retomar el hilo de los recuerdos. Esta noche, todos con Gattuso y con la selección italiana: toca dar un primer paso fundamental.


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