No solo ante el SSC Napoli: Lautaro, sin ver puerta contra las grandes esta temporada. Pero el curso pasado...
Lautaro y los grandes partidos, un tema que vuelve a la actualidad. Ante el SSC Napoli, el capitán del Inter FC volvió a quedarse sin ver puerta, como ya le ocurrió en la primera vuelta, en un encuentro de desarrollo y marcador muy distintos al 2-2 de anoche en San Siro. Y el apunte estadístico, aunque nadie pretenda sostener que los nerazzurri no ganaron al equipo di Antonio Conte por la falta de gol de su ariete, vuelve a estar vigente, entre otras cosas porque es bastante elocuente.
Cuesta en Serie A. Contra el SSC Napoli, Lautaro no marca en la Serie A desde 2021 (Inter FC-SSC Napoli 3-2, 21 de noviembre de 2021). A los azzurri sí les hizo daño en la Supercopa de Italia en enero de 2024, decidiendo la final que se llevaron los nerazzurri por 1-0, pero el botín sigue siendo escaso: cinco goles en diecinueve enfrentamientos, contando el de anoche en el Meazza. Peor aún frente a la Juventus: apenas 4 dianas en 21 precedentes. La más reciente se remonta al 1-1 firmado en Turín el 26 de noviembre de 2023, en la Serie A. Otra historia si miramos los partidos contra el Ac Milan: nueve goles en 21 derbis de Milán disputados en su carrera. Los rossoneri son su segunda víctima preferida tras el Cagliari (12 goles en 12 partidos) y la Salernitana (10 en 6), pero también aquí Lautaro se ha atascado: su último gol liguero al Ac Milan data del 5 de febrero de 2023, en un derbi que acabó 1-0. Más reciente es su diana en la Supercopa de Italia 2025, inútil porque el Ac Milan de Conceicao se impuso 3-2.
En la temporada, contra las grandes… El duelo con el SSC Napoli confirma, además, la tendencia de este curso para Lautaro: en la Serie A no ha marcado tampoco contra el AS Roma, aunque sí castigó a Bolonia, Atalanta, Lazio y Como. En la Champions, se quedó a cero ante el Atlético de Madrid y el Liverpool, y se dio un festín contra los modestos Slavia de Praga, Union Saint-Gilloise y Kairat Almaty. Es la propia Champions, objetivamente, la que dice que no conviene sobredimensionar el asunto: el curso pasado decidió el doble cruce con el Bayern Múnich —marcó en la ida y en la vuelta— y fue uno de los verdugos, además tocado, del 4-3 de San Siro contra el Barcelona. Balones pesados, también con Argentina, ha pateado unos cuantos a lo largo de su carrera. Difícil convertirlo en una obsesión: sus apuros ante las grandes parecen los del propio Inter FC.