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Mucho talento, pero eterna promesa. Ahora Gasperini puede convertir a Malen en un gran delantero

de Ivan Cardia

No hay dos sin tres. A ser posible, en el mismo partido. Tras quedarse en blanco ante el AC Milan y el Udinese, Donyell Malen anota el segundo y el tercero de su etapa en Italia y firma con un doblete el 2-0 de la AS Roma frente al Cagliari. Una confirmación de lo mucho que este equipo necesitaba un delantero centro, y la sonrisa de Gian Piero Gasperini lo dice todo.

En Roma, eterna promesa. Que Malen tenía talento lo sabían todos desde siempre. Del 99, fue muy pretendido desde joven: formado en el Ajax, a los 16 años se marchó al Arsenal, donde marcó goles a montones en categorías inferiores. Luego volvió a Países Bajos y debutó con los mayores, pero en el PSV Eindhoven: 55 goles en 116 partidos. El primer gran salto, tras una temporada de 19 tantos en la Eredivisie, salió bien pero sin despegar: el Borussia Dortmund desembolsó 30 millones de euros y su primer año se quedó en 5 goles en 27 partidos de Bundesliga. Fueron nueve al siguiente y subieron a 13 en el tercero. Medio curso más (3 goles en 14 apariciones) y llegaron los 25 millones del Aston Villa. En la Premier League, en realidad, no carburó: 10 tantos en 46 encuentros. Números discretos para un futbolista de buen trato de balón que quizá no había encontrado aún el contexto adecuado.

Gasperini puede convertirle en un gran delantero. A sus 25 años, Malen es un jugador hecho, pero con margen de mejora. El técnico de la AS Roma, que barajó nombres como Dovbyk o Ferguson, buscaba alguien con unos centímetros menos y un punto más de técnica. Ahí lo tiene: los 1,76 m de Donyell parecen hechos a medida para su equipo. Es escurridizo y ve puerta; además, sabe asociarse y trabajar de espaldas. En redes, la afición romanista le compara irónicamente con Ronaldo, el Fenómeno: claramente exagerado. Pero la AS Roma ha satisfecho la única petición real de Gasperini.


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