Lucca-Lang, de golpes de mercado a fiasco de enero: qué hay detrás del descarte de Conte
A veces el mercado no va solo de cifras, sino de encajes que no terminan de funcionar. Y el SSC Napoli, apenas seis meses después, está listo para despedir a dos apuestas fuertes del último verano: Noa Lang y Lorenzo Lucca. Ambos ya han cogido un avión rumbo a sus nuevos destinos: el neerlandés, al Galatasaray, en Turquía, mientras que el ex del Udinese, al Nottingham Forest, en la Premier League. Una doble salida que dice más que nada de cómo el proyecto deportivo partenopeo ha tenido que cambiar de piel sobre la marcha.
La trayectoria de Lang
Para Lang, llegado del PSV por unos 25 millones, el problema fue sobre todo táctico. El SSC Napoli que Antonio Conte imaginó en verano giraba en torno a un 4-3-3 fluido, luego trastocado por las lesiones de Lukaku y De Bruyne. El paso al 3-4-3 abrió de inicio una rendija para el neerlandés, situado por detrás del nueve junto a Neres. Pero con el tiempo Conte entendió que necesitaba un perfil más completo, capaz de moverse entre líneas y de no quedarse pegado a la banda: un retrato que le llevó a apostar por Elmas. Desde ahí, Lang fue cayendo a los márgenes. Y cuando le tocó salir desde el banquillo, su impacto fue mínimo: apenas un destello real, la asistencia a McTominay contra el Inter FC, demasiado poco para tumbar las jerarquías.
La trayectoria de Lucca
Distinto, pero igual de significativo, el declive de Lucca. Llegó del Udinese por 35 millones entre cesión y obligación, debía ser el recambio de Lukaku. En cambio, se encontró compitiendo con Rasmus Højlund, un delantero diferente y más funcional para el nuevo SSC Napoli. El danés se adueñó rápidamente del centro del proyecto, obligando a Conte a construir el ataque a su alrededor. Lucca, sin un rol claro, no logró aprovechar las ocasiones que tuvo y vio cómo su espacio se reducía cada vez más, también con la inminente vuelta de Lukaku.
Problemas y ambiciones
Para completar el cuadro, no hay que excluir dinámicas menos visibles: aspectos personales, contractuales o relacionados con el día a día con el cuerpo técnico que pueden haber pesado en la valoración final. Lang y Lucca, todo hay que decirlo, también podían haberse quedado para jugar sus bazas. Pero enero abrió nuevos escenarios, alternativas concretas y calendarios distintos, aún más atractivos con el horizonte del Mundial: un objetivo que pesa en las decisiones de dos jugadores que ya han vestido, respectivamente, las camisetas de Países Bajos e Italia. Decisiones técnicas, sí. Pero también el mensaje de un SSC Napoli que no teme corregir el rumbo, incluso a costa de pasar página mucho antes de lo previsto.