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Los campeones que deciden partidos: De Bruyne, el as bajo la manga de Conte, entrada decisiva

de Michele Pavese

El SSC Napoli de Antonio Conte vuelve a confirmar una verdad sencilla: los partidos complicados los ganan los campeones. Ante el Lecce, el cuadro partenopeo corrió riesgos, sufrió y, sobre todo en la primera mitad, pareció incapaz de reaccionar. Pero la calidad individual y la lucidez del técnico dieron la vuelta a una situación que podía convertirse en pesadilla, transformando 45 minutos grises en un triunfo de muchísimo valor. La entrada de Kevin De Bruyne lo cambió todo: los vigentes campeones, hasta entonces estáticos y desordenados, encontraron nuevas energías, ideas y verticalidad.

La señal llega de los números, pero sobre todo del peso de los protagonistas: Rasmus Højlund ratifica su constancia firmando el décimo gol en la Serie A, mientras Matteo Politano rompe una sequía larguísima y vuelve a ver puerta 43 partidos después entre todas las competiciones, recordando cuánto puede cambiar el destino de un partido una acción individual. Demostración de que, incluso cuando el juego no fluye y el choque parece fuera de control, la profundidad de la plantilla marca la diferencia.

Este triunfo, el tercero consecutivo, no es solo otro resultado positivo: es un manifiesto de calidad y un recordatorio de que el SSC Napoli también puede sacar adelante los partidos más ásperos apoyándose en las jugadas de sus hombres más determinantes. En un final de temporada tan apretado, la lección es clara: hacen falta campeones para darle la vuelta a partidos que parecen ya perdidos. Y esta noche el SSC Napoli se lo ha recordado a todos.


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