Lazio, situación crítica: Sarri, sin rumbo; Ratkov, un fantasma. ¿Europa inalcanzable?
Lo más llamativo esta noche de la debacle de la Lazio ante el Como (3-0) en el Olímpico no es tanto el marcador abultado ni la enésima confirmación de que el equipo de Fàbregas se ha convertido en la bestia negra de los biancocelesti tras el ridículo de la ida en el Sinigaglia. Invita a la reflexión, sobre todo, la sequía de victorias y de tres puntos en casa de las águilas.
De hecho, el último triunfo de los hombres de Sarri se remonta al 23 de noviembre, aquel 2-0 al Lecce. Casi dos meses sin saborear una victoria: cinco partidos en el Olímpico. Para colmo, la tabla aprieta: los biancocelesti caen al noveno puesto, a 9 puntos de la última plaza europea, que, por cierto, está en manos del Como.
Esto no solo refleja un planteamiento demasiado permisivo en el duelo ante los blanquiazules, de vuelta en la Serie A desde hace dos años. También evidencia las carencias de una plantilla empobrecida no solo por el bloqueo del mercado de verano, sino también por los vacíos que han dejado las salidas de Castellanos en ataque y Guendouzi en la medular. Guendouzi era un referente para el ‘Comandante’ Sarri, del que no habría querido desprenderse jamás y que, sin embargo, está en el Fenerbahçe. Sarri, además, habría querido otro sustituto en punta, no a Ratkov, sobre el que ya ha expresado dudas en público. Y Taylor cometió además un penalti que, por fortuna, Nico Paz falló.
Todo sale mal: a la Lazio le hace falta algo más que un salvavidas para no ahogarse. Porque dos años sin Europa serían un golpe demasiado doloroso para las arcas, el orgullo y la moral en casa biancoceleste. Veremos si Lotito es capaz de devolver la ilusión con algún golpe de efecto antes del cierre del mercado de invierno.