Lazio, ante el Torino, el partido de las protestas: dos entornos cansados y desencantados
El Olímpico, vacío. El primer paso lo dio la afición de la Lazio y la del Torino recogió el guante para expresar un malestar común que quedará perfectamente reflejado en los próximos días. Para el Torino-Lazio del domingo, los aficionados granata han organizado un torneo de fútbol 5 bajo la Curva Maratona para pasar la jornada y no accederán al estadio. El miércoles, la Lazio recibirá al Atalanta en la ida de semifinales de la Copa de Italia y lo hará ante un Olímpico desierto. Los 30.000 abonados que podían comprar en preventa las entradas para el duelo contra el Atalanta no han respondido. Apenas se han canjeado unas 2.000, señal de que el núcleo duro de la afición de la Lazio no piensa rendirse. Y si el equipo alcanza la final, no se descarta otra protesta con un eco mediático aún mayor.
Lazio, la previa ante el Torino
Se confirman las bajas de Mario Gila y Toma Basic, que ayer también trabajaron al margen en Formello y confían en recuperarse para el miércoles ante el Atalanta. En defensa, Provstgaard le gana la partida a Patric para acompañar a Romagnoli; Marusic seguirá en el lateral derecho, y en la izquierda hay pulso entre Pellegrini y Nuno Tavares, con ventaja para el portugués. En la medular, todo apunta a que se repetirá el trío que acabó el último partido tras la lesión de Rovella: Cataldi como mediocentro, Taylor con sitio asegurado y Belahyane por delante de Dele-Bashiru. Arriba, se mantendría el tridente con Zaccagni, Maldini e Isaksen, aunque ojo a posibles sorpresas. Cancellieri confía en volver al once, mientras que uno de entre Noslin y Ratkov podría mandar por primera vez a Maldini al banquillo.