La única renovación que de verdad necesitaba el Bolonia. Al menos para tomar aire
El gol, de nueve puro, firmado por Santiago Castro permite al Bolonia volver a tomar aire. Los tres puntos en Turín devuelven al conjunto boloñés una victoria en Serie A que se les resistía desde hacía justo un mes y despejan, en parte, las nubes en torno al equipo y a la figura de su técnico, Italiano, ratificado antes del partido por el responsable del área técnica del club, Sartori. El dirigente, además, en su intervención previa al choque se detuvo en otro asunto que viene marcando el relato alrededor del equipo: las renovaciones que no acaban de llegar.
Nada de excusas: las renovaciones no pueden ser un factor real de influencia en la dinámica del Bolonia esta temporada. Sartori fue claro al respecto y sus palabras no admiten dobles lecturas; suenan tajantes: "No entiendo este asunto. Hay equipos con 6-7 jugadores que acaban contrato; parece que nuestro momento dependa de esos problemas. Los contratos no tienen nada que ver con nuestro camino, lo digo por última vez".
Eso sí, en los últimos días el Bolonia ha cerrado la única renovación de estos meses, quizá la más importante de todas. Al menos para coger el impulso necesario para imponerse y recuperar algo del entusiasmo que se estaba apagando en toda una afición: entre un Lucumí y un Freuler que siguen sin decidirse y un Orsolini cuya no renovación amenaza con convertirse en un caso, apareció Santiago Castro. Primero, para firmar (hasta 2030) y después, para marcar. Del dicho al hecho: justo lo que necesitaba este Bolonia.