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La noche mágica de Arbeloa: movimientos perfectos, Guardiola maniatado y sin salida

de Michele Pavese

Una noche para el recuerdo para Alvaro Arbeloa, en su primer gran éxito como entrenador del Real Madrid. El conjunto blanco dominó la ida de los octavos de final de la Champions League ante el Manchester City con una puesta en escena tácticamente impecable, entre presión y control, dejando a Pep Guardiola y a los suyos a merced de los acontecimientos. El ex defensa acertó con todas las decisiones: apostó por Alexander-Arnold, lastrado por las lesiones hasta ahora y autor de una actuación de mucha personalidad; volvió a alinear a Huijsen, pitado en sus anteriores apariciones y hoy ovacionado por el Bernabéu, mientras Mendy fue titular por segundo partido consecutivo tras su largo parón.

La gran sorpresa fue apostar por Thiago Pitarch, jovencísimo centrocampista de la generación de 2007. El joven de 18 años inscribió su nombre en la historia del Real al convertirse en el futbolista español más joven en ser titular con los merengues en un partido de eliminatoria de la Champions League, superando el récord de Raúl (18 años y 220 días por los 18 años y 253 días del ex capitán).

Arriba, el Real brilló con un tridente sin referencias: Brahim Díaz, peligroso e incisivo; Güler, siempre preciso y certero en sus acciones; y Vinícius, un incordio constante por las bandas. Pero el gran protagonista fue Fede Valverde, autor de un triplete extraordinario desde la medular, con golazos y una actuación de auténtico hombre-equipo. Para completar el cuadro, la garantía de Thibaut Courtois: el portero belga dio una asistencia decisiva y firmó una parada milagrosa en la segunda parte, dejó la portería a cero y aseguró para el Real una victoria contundente por 3-0. Noche perfecta.


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