La noche de Vinícius, una doble revancha: esta vez quienes lloran son los aficionados del Manchester City
El Real Madrid nunca muere y pasa de ronda con la autoridad de quien ya lo había dejado encarrilado en la ida. Tras el contundente 3-0 del Bernabéu, los blancos se imponen también 2-1 en el Etihad y cierran la eliminatoria ante el Manchester City, al término de un duelo que tuvo a un único gran protagonista: Vinícius Júnior.
El brasileño firma un doblete, pero el marcador solo cuenta una parte de su noche. Pudo marcar cuatro, quizá cinco, por la cantidad de ocasiones que generó y desperdició. Y, aun así, esta vez importa poco. Porque más que una actuación, fue una liberación: Vinícius se cobró dos revanchas en una sola noche.
La primera, contra Gianluigi Donnarumma, que hace seis días le detuvo un penalti: esta vez, desde los once metros, no le tembló el pulso, abrió el marcador y, de hecho, dejó prácticamente sentenciada la clasificación.
La segunda, aún más simbólica, contra la afición del Etihad. Hace un año, el estadio le recibió con una coreografía provocadora: Rodri con el Balón de Oro y la frase "Stop crying in your heart out", cita de Oasis, una pulla directa a Vinícius y al Madrid, que nunca terminaron de digerir la concesión del premio al español. Esta vez, tras el gol, el brasileño respondió a su manera: gesto de llanto hacia la grada, mirada fija, dejando claro que ahora no es él quien debe desesperarse.
El City intentó reaccionar, pero entre la inferioridad numérica y el peso del 3-0 de la ida, la remontada se quedó en una quimera. El Madrid golpea y sigue adelante. Y Vinícius, entre errores y destellos, se adueña de los focos: la noche es completamente suya.