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La Juventus no sale de Bérgamo del todo tocada. Por qué Spalletti puede ser optimista

de Alessio Del Lungo

La Juventus cayó 3-0 en Bérgamo ante el Atalanta en los cuartos de la Copa de Italia, pero no sale del duelo en la New Balance Arena del todo tocada. El equipo de Luciano Spalletti, contra lo que sugiere el marcador, dispuso primero de ocasiones para ponerse por delante: Conceicao se topó con Carnesecchi en un mano a mano y, después, estrelló un balón en el larguero.

Después, tras un penalti aislado a favor de la Dea, reaccionó y rozó el 1-1: primero con un cabezazo de Bremer; luego con McKennie tras un saque de esquina y con un contragolpe de tres contra uno muy mal resuelto. La sensación es que faltó pegada en ataque, un viejo problema que parecía superado y que vuelve a preocupar.

El 2-0 de Sulemana, en cambio, llegó en el 78' a la contra; a partir de ahí, los bianconeri desconectaron y bajaron los brazos, y acabaron castigados también por Pasalic. Más allá de los innegables méritos del conjunto nerazzurro, conviene subrayar que Spalletti puede mirar al futuro con optimismo. La Juventus ya tiene una identidad y una idea de juego, pero debe ganar confianza en sus recursos y mostrar más colmillo en los últimos metros. Solo así volverá a asustar de verdad.


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