La joyería del Parma: en verano, subasta de talento. ¿Quién puede salir?
Un tramo final de temporada que, una vez amarrada una permanencia que ahora parece más que asequible, permitirá al Parma planificar el futuro. Y también al club que dirige Federico Cherubini le servirá para decidir quién puede ser 'sacrificado' en el altar del mercado. Con una precisión clarísima: la entidad de Kyle Krause no necesita vender para cuadrar las cuentas, pero está muy atenta a posibles propuestas por sus joyas.
¿Cuáles? Cuando regrese de su lesión y esté al máximo, habrá que ver si el Parma decide prescindir de Zion Suzuki ante la eclosión de Edoardo Corvi: por el japonés, entre otros, preguntan el Bayern de Múnich y varios clubes de la Premier League. La Juventus, y no solo ella, está interesada y sigue de cerca al mediocentro organizador Adrian Bernabé; por Mandela Keita hay cola: clubes ingleses, el Bolonia y cantos de sirena también del Inter. Y luego Mateo Pellegrino, ariete argentino, de los pocos 'nueves' puros de nuestro campeonato, al que siguen grandes tanto en Italia como en España. Por último, el lateral Sascha Britsghi, fichado en verano del Lucerna y ya en el radar de la Premier y la Bundesliga, igual que el central argentino Mariano Troilo, al que el AC Milan ha seguido también en los últimos partidos.
¿Qué significa esto? Que el club, con un mercado liderado por Cherubini, está trabajando de maravilla. Que el scouting, coordinado por Massimiliano Notari, funciona. Que Carlos Cuesta está potenciando al máximo los talentos que tiene a su disposición. Este Parma quizá no juegue un fútbol espectacular. Pero le alcanza para salvarse. Y para poner un ladrillo importante también en las arcas...