La enésima intuición de Sean Sogliano esta vez podría no bastarle al Hellas Verona
Cuando la nueva propiedad aterrizó en Verona, la afición del Hellas soñó con que algo cambiara en inversión, presupuesto y mercado. En Via Olanda, sin embargo, desde el primer día el mensaje fue el de siempre: equilibrio, sostenibilidad, autofinanciación. Palabras que, en la práctica, se traducen en una idea: no gastar. Hacer caja con la compraventa de jugadores y, si se puede, reinvertir sin poner dinero fresco. Con Sean Sogliano en los despachos todo resulta más sencillo, pero luego el riesgo en el césped es alto.
Y esta temporada es la mejor prueba. Ni siquiera la última intuición del alessandrino de 54 años puede ser suficiente. Ni siquiera Kieron Bowie, de Kircaldy, delantero centro de oficio, un 9 que pisa área, se fabrica ocasiones y hasta provoca penaltis. El último duelo ante el Parma mostró a un chico de enorme talento y potencial. Otro que, tarde o temprano, hará caja para las arcas del Hellas de Presidio Investors. ¿Pero alcanzará para salvarse?
La clasificación aprieta y el partido contra el Sassuolo ya suena a primer cara o cruz. Clave para no despeñarse a la Serie B. Sería sonado, en la primera temporada tras la salida de Maurizio Setti de la presidencia del club. Pero la tendencia que la grada esperaba ver cambiar sigue igual: comprar, esperar, crecer, vender. Y así, uno tras otro. Bowie es otra intuición de Sogliano, ¿pero bastará?