La AS Roma, herida en los Idus de marzo: De Rossi complica el plan Champions
“Tu quoque, Brute, fili mi”. El grito atribuido a Julio César en los Idus de marzo también resuena, en clave simbólica, en el fútbol cuando quien te golpea es uno de los tuyos. Salvando las distancias, la AS Roma habrá sentido algo parecido en Marassi: quien infligió una derrota durísima a los giallorossi fue el Genoa CFC de Daniele De Rossi, bandera de la Roma convertida en rival en el banquillo.
Después de una primera parte con pocas emociones, el equipo de Gian Piero Gasperini acaba hincando la rodilla ante los rossoblú con los tantos de Messias y Vitinha, con el tercer gol consecutivo de Evan Ndicka entre medias, que había alimentado la ilusión de la remontada. Así cae el telón sobre un periodo en el que la AS Roma tuvo la oportunidad de centrarse exclusivamente en la liga, una ocasión quizá desaprovechada: desde comienzos de febrero solo han llegado dos victorias, además de otros dos empates y dos derrotas.
Un tropiezo que sale caro a los capitalinos, obligados a ceder la cuarta plaza al Como por una peor diferencia de goles. Precisamente ante el Como se disputará el gran partido de la próxima semana, que ahora adquiere el peso de un auténtico cruce de caminos en la carrera por el billete para la próxima Champions League.
Antes, eso sí, vuelve Europa. El jueves a las 18:45 los hombres de Gasp visitarán al Bologna FC en la ida de los octavos de final de la Europa League. El técnico siempre ha reiterado que la liga es la prioridad, pero quizá ha llegado la hora de que también lo sea el camino europeo.