La ACF Fiorentina manda, pero el Ac Milan roza el 0-1 por partida doble: 0-0 al descanso
Acaba 0-0 la primera parte en el Franchi entre la ACF Fiorentina y el Ac Milan. En estos primeros 45 minutos, los viola llevaron el peso del juego, con el conjunto rossonero bien plantado atrás y listo para salir a la contra. Aun así, las ocasiones más claras fueron para los visitantes, que estuvieron un par de veces a punto de adelantarse en jugadas calcadas firmadas por Fullkrug-Pulisic.
El primer aviso llegó ya en el 3': Gosens recibió por la derecha de Dodo, se acomodó y soltó un zurdazo potente pero desviado que se marchó a las obras de la Curva Fiesole, en plena reforma. En el 8', otra llegada peligrosa de los locales: Ndour, desde la izquierda, puso un centro envenenado que cruzó todo el área sin encontrar remate. Tres minutos después, una acción potencialmente peligrosa de la Fiorentina se convirtió en un susto para el Milan: Pongracic robó un buen balón en tres cuartos y lanzó a Gudmundsson, que pecó de generoso devolviéndole la pared al croata, al que le cerraron el tiro. De esa jugada nació un contragolpe en el que Pulisic se fue de Fagioli. El mediocentro viola tocó lo justo para alargar el balón y permitir que De Gea le tapara la puerta al estadounidense.
Con el paso de los minutos fue creciendo el Ac Milan, que rozó el 0-1 en el 18' con una jugada preciosa de Pulisic y Fullkrug: el alemán recibió del estadounidense, aguantó de espaldas y se la devolvió al ex del Chelsea, que, mano a mano, dribló a De Gea pero remató al lateral de la red. En el 21', jugada calcada entre los dos atacantes milanistas que volvió a dejar a Pulisic delante de la portería, pero esta vez fue De Gea quien le dijo 'no'. La última ocasión del primer acto llegó en el 40': centro de Parisi al segundo palo que encontró la cabeza de Ndour, pero no pudo dirigir bien el testarazo y el balón fue fácil para Mike Maignan. Ya en el tiempo añadido, Vanoli montó en cólera por una falta señalada a favor del cuadro rossonero y acabó expulsado, obligado a ver el resto del partido desde la grada y a perderse la visita a Bolonia.