Italia debe evitar psicodramas. Pero llevamos diez años viviendo así los Mundiales
Evitar psicodramas. Esa es la consigna de Gennaro Gattuso para los próximos partidos. Porque, si bien es cierto que hay escepticismo con esta selección, mucho mayor que en 2017 en Suecia, por poner un ejemplo, al otro lado están futbolistas de primer nivel que han firmado grandes partidos a lo largo de sus carreras. "Parece que a nuestros jugadores se les trate como a unos cualquiera. Han ganado mucho, han jugado finales de Champions, han conquistado la Eurocopa con la camiseta de Italia. Confío mucho en los nuestros: tenemos calidad, vamos con gran convicción y serenidad; son jugadores acostumbrados a este tipo de partidos".
Eso es indiscutible. Pero cuando las cosas se complican, en la última década, nos ha ido mal. La única vez que reaccionamos ante una dificultad palpable fue contra Inglaterra: encajamos a los dos minutos y luego ganamos la Eurocopa en los penaltis. Podía ser un problema y fue un acicate.
Probablemente en eso hay que creer. Desde el 4-0 de España al equipo de Gian Piero Ventura, en las clasificatorias mundialistas, siempre nos ha ido mal. Los dos penaltis fallados por Jorginho ante Suiza y el gol de Trajkovski con Macedonia del Norte. Hasta toparnos con una Noruega objetivamente muy interesante en algunos de sus jugadores, seguramente más equipo que nosotros y con grandes delanteros. Esta vez los rivales son menos fuertes que nosotros, pero sin serenidad es fácil ver el Mundial desde casa por tercera vez consecutiva.