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Inter FC no puede fallar ante el Pisa. Chivu busca reivindicarse tras la Champions

de Bruno Cadelli

Toca pasar página tras la derrota en la Champions League ante el Arsenal. La temporada del Inter FC no admite pausas y el duelo de esta noche contra el Pisa es el clásico choque de extremos, lleno de trampas. El equipo de Chivu no tiene margen de error. El once de Gilardino, en cambio, no tiene nada que perder. En San Siro, los toscanos ya frenaron al AC Milan con un empate y en la ida pusieron en aprietos a Lautaro Martínez y compañía. Aquel partido en el Arena Garibaldi encendió la mecha de un Inter arrollador. Desde aquel 30 de noviembre, los nerazzurri han ganado ocho de sus últimos nueve partidos de Serie A, cediendo solo un empate ante el SSC Napoli en el duelo directo del Meazza. Una racha poderosa, pero todavía insuficiente para hablar de fuga por el Scudetto, con el AC Milan al acecho como un sabueso. Hoy el Inter FC puede abrir de forma provisional un colchón de seis puntos sobre los rossoneri y dejar al SSC Napoli de Conte a nueve, titubeante en la Champions League y obligado a ganar a la Juventus en Turín para no descolgarse de la pelea por el Scudetto. Empresa nada sencilla, dado que los bianconeri, bajo la batuta de Spalletti, están cambiando de piel pese a sus altibajos.

Chivu, tras el duelo con los londinenses, se mostró satisfecho con la intensidad del equipo, que no bajó los brazos, sobre todo en la segunda parte. El golpe, no obstante, fue duro, y la reacción del grupo nerazzurro tendrá que ser, sobre todo, mental. Las piernas responden y no se detectan molestias físicas preocupantes. Chivu está imprimiendo una nueva idea de juego, con el bloque más adelantado y una presión asfixiante, hombre a hombre. No pasa desapercibido el estallido de Pio Esposito, cada vez más alto en la jerarquía y listo para quitarle el sitio a Thuram para ser titular ante los toscanos.

El mercado nerazzurro, por ahora, permanece en silencio. Algún refuerzo le vendría de perlas a Chivu, obligado ahora a hacer de la necesidad virtud. Las rotaciones empiezan a ser las habituales y el once titular no es rígido, y para esta noche se esperan cambios respecto al partido contra el Arsenal. Mkhitaryan podría entrar por uno entre Barella y Sucic, mientras que en las bandas Carlos Augusto puede arrebatarle el puesto a Dimarco. El brasileño incluso podría integrarse en el trío de centrales y darle descanso a Bastoni. Chivu mueve y remueve con las cartas que tiene. Pero, comodines de verdad, hoy por hoy, no hay.


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