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Inter FC, fracasa el experimento del '9' en solitario: solo 13 toques para Esposito, pero Pio no fue el problema

de Ivan Cardia

Si era un experimento, no salió demasiado bien. Con las bajas por lesión de Lautaro Martínez y Ange-Yoan Bonny, Cristian Chivu dibujó al Inter FC de un modo inusual. Más cercano, en todo caso, a lo que se imaginaba al principio. Aparcado el 3-5-2, los nerazzurri saltaron al campo con un sistema con un único delantero.

Las cifras dicen poco por sí solas, pero con el once inicial el Inter FC fue, en esencia, un 3-4-2-1. Tanto Diouf como Frattesi, en realidad, actuaron muy cerca del centro del campo, y el equipo en general se hundió demasiado. Prueba de ello es que, de media, Carlos Augusto, pese a actuar de carrilero, jugó a la altura de Acerbi. Con los cambios en la reanudación, Luis Henrique y Mkhitaryan se fueron alternando en lugar de aquellos dos, mientras que con Zielinski el equipo adelantó ligeramente el bloque respecto a cuando estuvo Calhanoglu. Nada contundente, peligro cero.

Bajo los focos, inevitablemente, quedaron las actuaciones de los dos nueves. Más que negativa, la de Francesco Pio Esposito, titular, directamente no se vio. El joven ariete tocó el balón apenas en 13 ocasiones (solo una en el área) en los 58 minutos que estuvo sobre el césped, sin intentar ni un solo disparo: una miseria. Algo mejor le fue a Marcus Thuram, que se movió más y tocó 15 balones en 32 minutos, prácticamente el doble. Puede que el francés, más curtido y con otras características, interpretase mejor el puesto. Pero él también solo registró un toque en el área y tampoco fue especialmente peligroso. La sensación, en resumen, es que el Inter FC con un solo delantero no funcionó. Quizá se vuelva a probar en otra ocasión; por ahora, puede volver al cajón de Chivu.


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