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Inter FC de hierro: 0-2 al Lecce con Mkhitaryan y Akanji; Chivu, de récord

de Bruno Cadelli

Más fuerte que las lesiones y el cansancio, con la rabia de siempre para seguir peleando por el Scudetto. El Inter FC en liga es una fiera y, pese a las ausencias de Lautaro Martínez, Çalhanoglu y Dumfries, asalta también Lecce y se afianza en lo más alto de la tabla. En el Via del Mare, 0-2 y novena victoria consecutiva a domicilio bajo el sello de viejos y nuevos pesos pesados: Mkhitaryan abrió la lata tras salir en la segunda parte y Akanji sentenció, también tras el descanso y después de una noche para olvidar contra el Bodo Glimt. Ambos tantos llegaron a balón parado, en córners botados por Dimarco: el armenio batió a Falcone en el 75’ cazando un balón suelto en el segundo palo; el suizo voló más que nadie para cabecear otra rosca magnífica del carrilero nerazzurro, anoche en modo asistente, después de que el VAR le anulara el 0-1 en la reanudación por fuera de juego de Thuram. Bastoni, amonestado, se perderá el duelo ante el Genoa, otra parada en el camino hacia el título. Antes, toca la vuelta del play-off de la Champions para no despedirse a las primeras de cambio de Europa. Y nadie como Chivu había firmado estos números en el Inter FC a estas alturas de temporada.

Chivu apostó de inicio por Zielinski y Frattesi en la medular, con De Vrij en el eje de la zaga junto a Bastoni —abucheadísimo por la grada salentina— y Bisseck, de nuevo titular tras la suplencia contra el Bodo. Los nerazzurri intentaron despejar dudas y arrinconaron desde el inicio al Lecce, incapaz de salir de su campo con continuidad. En el 10’ Luis Henrique rozó el gol, pero primero Falcone y luego Siebert —entró por Gaspar— salvaron la portería de los salentinos. Fue el primer zarpazo del Inter FC, que volvió a avisar con un cabezazo de Thuram y una media vuelta de Pio Esposito. El francés cayó mucho a banda y, de una de sus galopadas por la izquierda, nació el testarazo al palo del ariete italiano. Al final de la primera parte lo intentaron también Dimarco y Zielinski, pero el muro salentino resistió el envite con un punto de fortuna.

La segunda parte arrancó con el mismo guion: el Lecce, replegado; el Inter FC, mandando. Dimarco firmó el 0-1, pero Thuram, autor del pase, estaba en fuera de juego por centímetros y el VAR lo anuló. Los primeros cambios llegaron al cuarto de hora de la reanudación: Akanji y Mkhitaryan por De Vrij y Sucic, mientras Di Francesco metía a Ngom y Banda para sumar chispa y fantasía. El duelo se abrió, pero reinaron los nervios y la imprecisión, así que Chivu volvió a mover ficha e introdujo a Bonny y Diouf por Thuram y Luis Henrique. El gol que rompió el partido llegó en el 75’: córner botado por Dimarco y Mkhitaryan, libre en el segundo palo, cruzó con el interior derecho para sorprender a Falcone y adelantar al Inter FC. Dos minutos después, Dimarco perdonó el 0-2, que cayó poco después gracias a un cabezazo imperial de Akanji, otra vez viendo puerta lejos de casa tras marcar en Sassuolo. El tramo final fue trámite y administración, pero lo de anoche dejó otro sabor especial para un equipo más fuerte que las adversidades.


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