Inter FC, Chivu recupera a Thuram y espera a Bastoni. Contra el Atalanta para relanzarse
El aire en Appiano Gentile no está cargado de ansiedad ni miedo, aunque la derrota ante el AC Milan pudo haber reavivado viejos fantasmas de remontada. Scudetti arrebatados en el último suspiro, espectros que Cristian Chivu quiere cortar de raíz antes de que se instalen en la cabeza de sus jugadores. Los nerazzurri han crecido psicológicamente, pero las cicatrices quedan dentro y pueden aflorar con otras caras. El técnico rumano vuelve a ponerse la bata de psicólogo para transmitir la ligereza necesaria y retomar el camino en la Serie A. Desde que llegó en julio, Chivu ha ido espantando, paso a paso, los pensamientos negativos, casi como un atrapasueños de los nativos americanos. No hace falta cruzar el charco para entender lo delicado del momento: entre Atalanta BC, ACF Fiorentina, AS Roma y el Como, los nerazzurri se jugarán el Scudetto.
Ayer el grupo regresó al trabajo para preparar el duelo contra la Dea, que viene de una durísima humillación en la Champions League ante el Bayern de Múnich. Esa derrota convertirá a la Atalanta en un rival aún más temible y con sed de revancha, y teniendo en cuenta que en la ida los hombres de Palladino ya vendieron muy cara la derrota también en San Siro, se espera un partido tenso. El parte de bajas merece capítulo aparte. Ayer en Appiano se ejercitaron al margen Calhanoglu y Lautaro junto a Bastoni. El turco intentará llegar a Florencia; el capitán del Inter FC, en cambio, apunta a reaparecer tras el parón. El central nerazzurro aún arrastra la contusión en la tibia sufrida en el choque con Rabiot en el derbi. A día de hoy no hay alarmismo, pero si finalmente causa baja, Chivu recurriría a Carlos Augusto para la zaga.
Quien sí apunta a volver al once es Dumfries. El neerlandés está con ganas y quiere volver a meterle gasolina al motor nerazzurro, que se ha atascado por el costado derecho tras las últimas actuaciones de Luis Henrique. Todos están bajo examen, no solo el carrilero brasileño. También Barella y Thuram están llamados a dar un paso al frente: al centrocampista azzurro le está costando destacar; el francés, por su parte, ya ha superado el proceso gripal. El sábado arranca un mini campeonato en el que ya no hay margen de error.