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Immobile y su cuarta aventura en el extranjero. La mejor, hasta ahora, fue la turca...

de Raimondo De Magistris

Seis meses después de llegar del Besiktas, el delantero centro Ciro Immobile está listo para dejar el Bolonia. Su etapa a las órdenes de Italiano no ha sido la esperada, lastrada por una lesión que le tuvo de baja hasta finales de noviembre y, después, por la competencia interna, que nunca le permitió alcanzar el cien por cien de su estado de forma. Mañana, el ariete italiano, nacido en 1990, arrancará una nueva etapa en el Paris FC, club que esta semana ya ha recibido a otro futbolista italiano: Diego Coppola, cedido por el Brighton.

Immobile pasará mañana el reconocimiento médico y, acto seguido, firmará hasta el 30 de junio de 2027. Será su cuarta experiencia fuera de Italia y la decimotercera camiseta de su carrera profesional, tras Sorrento, Juventus, Siena, Grosseto, Pescara, Genoa, Torino, Borussia Dortmund, Sevilla, Lazio, Besiktas y Bolonia.

Esta decimotercera parada como profesional será para Immobile también la cuarta lejos de Italia. La primera llegó en el verano de 2014, cuando el Borussia Dortmund, en busca del heredero de Robert Lewandowski, apostó por el delantero de Torre Annunziata. No salió del todo bien: 10 goles en 34 partidos. Y peor aún un año después, en el Sevilla, donde cerró la temporada con 4 tantos en 15 encuentros.

Tras el BVB y el Sevilla, Immobile regresó a Italia para escribir las páginas más importantes de su carrera. En el verano de 2024, después de reescribir la historia de la Lazio a base de goles, decidió marcharse al Besiktas, en Turquía. En Estambul fue recibido con todos los honores, empezó como un tiro, pero la llama se apagó pronto y, al final del curso, tanto las águilas negras como el jugador optaron por separar sus caminos. Seis meses en el Bolonia y ahora el Paris FC, probablemente un último baile romántico para homenajear una carrera extraordinaria.


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