Havertz amarga a su ex equipo: Andrich no basta, 1-1 entre Bayer Leverkusen y Arsenal
Termina 1-1 el primer asalto de los octavos de final entre Bayer Leverkusen y Arsenal. En la BayArena, Andrich abrió la lata nada más empezar la segunda parte, pero a cuatro del final un penalti, como poco discutible, transformado por Havertz dejó el marcador en tablas.
Las decisiones de los técnicos
Kasper Hjulmand deja en el banquillo a Patrik Schick y apuesta por Kofane como referencia, escoltado por Maza y Terrier. En el 3-4-2-1 del conjunto alemán, Palacios y García mandan en la sala de máquinas, con Poku y Grimaldo por las bandas. Atrás, por delante de Blaswich, forman Quansah, Andrich y Tapsoba. Mikel Arteta responde con un 4-2-3-1: Gyokeres en punta, arropado por Saka, Eye y Martinelli. En defensa, para proteger la portería de Raya, juegan Timber en la derecha e Hincapié en la izquierda, con Saliba y Gabriel Magalhaes como pareja de centrales. En el doble pivote, Rice y Zubimendi.
El larguero de Martinelli
Aviso tímido del conjunto local con Kofane, pero su remate acaba mansamente en las manos de Raya. Los Gunners mueven la pelota, quizá con demasiada pausa, mientras los rojinegros, en cuanto ven un resquicio, se asoman con peligro: al cuarto de hora, Kofane descarga atrás para Tapsoba, que no encuentra portería. En el 20’, reacciona el Arsenal: Gyokeres abre a la izquierda para Martinelli; el extremo arma un latigazo y la pelota se estrella en el larguero. En el 24’, Hincapié prueba dentro del área, pero su disparo sale demasiado centrado y Blaswich lo atrapa.
Golpe y respuesta
La segunda parte arranca con el 1-0 del Bayer: tras un córner, Andrich se eleva más que nadie en el segundo palo y cabecea a la red ante Raya. El Arsenal intenta reaccionar con Gyokeres, que busca el hueco en el área, pero la zaga local le cierra el paso. Vuelven a amenazar los rojinegros con Andrich, aunque esta vez el capitán del conjunto alemán no encuentra rematador. El equipo de Arteta insiste en la circulación, buscando grietas, pero los de Hjulmand se defienden con orden. La ocasión de oro para los londinenses llega a seis del final: centro de Martinelli para Timber, que remata por encima del larguero. A cuatro del 90, Tillman entra en plancha sobre Madueke, que cae dentro. El colegiado señala la pena máxima y el ex de la casa, Havertz, no perdona desde los once metros… y no lo celebra.