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Gravina avanza en la reforma del arbitraje: reunión hoy con Rocchi. Así funcionará el PGMOL italiano

de Ivan Cardia

Las polémicas arbitrales siguen siendo el leitmotiv de un campeonato marcado por errores y correcciones, con una Asociación Italiana de Árbitros ahora mismo descabezada, dado que su presidente, Antonio Zappi, está inhabilitado 13 meses y virtualmente —aunque por ahora el Comité Nacional no se pronunciará— destituido. En este contexto, la FIGC de Gabriele Gravina continúa trabajando en la reforma que el presidente tiene en mente desde hace meses y que en los últimos días ha plasmado por escrito.

Esta tarde, en via Allegri, se celebrará una nueva mesa de trabajo técnica, esta vez solo con presencia de árbitros. Estarán el designador Gianluca Rocchi y el vicepresidente en funciones de la AIA, Francesco Massini, mientras que la próxima semana está prevista la cita con la Lega Serie A y la Lega Serie B. Sobre la mesa, el proyecto de PGMOL italiano, inspirado en el Professional Game Match Officials Limited inglés, la sociedad que debería convertir a los árbitros en profesionales.

En la reunión de hoy, tras varios contactos internos en la AIA, Gravina se lo expondrá a Rocchi y Massini y debatirá posibles ajustes. La idea del presidente federal, tras el choque inicial con parte del colectivo (Zappi es contrario, pero muchos colegiados de élite son partidarios), es intentar implicar al estamento arbitral. Algunos puntos del proyecto son negociables, otros no: por encima de todo, para Gravina no se discute la independencia del Consejo de Administración (CdA) de la futura sociedad, como tampoco que el director técnico del arbitraje —encargado de nombrar a los cinco designadores: árbitros de Serie A, árbitros de Serie B, asistentes, VMO y observadores— sea elegido por el propio CdA.

¿Cómo funcionará el PGMOL italiano? Por ahora, la idea de Gravina es constituir una sociedad limitada (SRL), participada al 100% por la FIGC. El nuevo sistema entraría en vigor ya desde la 2026/27 (al final de esa temporada, por cierto, expira el mandato de Rocchi) y contaría con un presupuesto anual de unos 18 millones de euros. Tanto la Serie A como la Serie B, con cuotas aún por decidir, deberían contribuir a la financiación de la sociedad, cuya principal novedad sería el contrato de los árbitros, que pasarían a ser profesionales, aunque falta por definir la fórmula (empleados con contrato temporal o autónomos). La sociedad estaría dirigida por un Consejo de Administración de tres miembros independientes, uno de ellos con funciones de presidente, designados por mayoría cualificada a propuesta del presidente federal. La plantilla sería de 40 árbitros, 66 asistentes y 24 VMO (VAR y AVAR). Entre las novedades respecto a la gestión actual, el número de ascensos desde las categorías inferiores: ahora responden a cupos fijos; en el futuro, con un mínimo más bajo que el actual, dependerían sobre todo de las necesidades que marque el director técnico del arbitraje, el superdesignador.


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