Gasp y un ataque sin recambios: el dato que encumbra a Malen y deja en evidencia a la AS Roma
El penalti convertido por Donyell Malen a los pocos minutos del inicio en el Sinigaglia no le sirvió a la AS Roma para salir de Como con un resultado positivo. Sobre todo tras la segunda amarilla a Wesley, el equipo de Gasperini se vino abajo ante los zarpazos de Da Cunha y compañía. Mostró límites y fatiga y le allanó el camino a los locales, que se llevaron tres puntos y el cuarto puesto. Sin Dovbyk, Dybala, Ferguson y Soulé, al técnico romanista le faltaron piezas para responder a los movimientos de Fàbregas, que, precisamente con los cambios, le cambió la cara a su Como.
Malen firmó anoche su séptimo gol en la Serie A. El primero llegó hace menos de dos meses, en su debut ante el Torino FC. Son siete en nueve partidos, a una media de un tanto cada cien minutos. Cifras que explican bien el impacto que el delantero, nacido en el 99, ha tenido en la Serie A. Y que han llevado a Gasperini a alinearlo sí o sí como referencia de su ataque, incluso cuando la AS Roma, como en este tramo, juega cada 3-4 días.
Unas 72 horas después del esfuerzo en la Europa League, Malen apenas aguantó algo más de una hora. Gasperini lo cambió en el 67' para dar entrada a un Robinio Vaz que apenas se dejó ver. Un chico que cumplió 19 años hace menos de un mes y que se está mostrando demasiado verde para esta AS Roma.
¿Y cuál es la alternativa al holandés? Prácticamente ninguna. Hoy, por las ausencias y lo corta que es la plantilla, Malen es imprescindible. Otro dato lo explica aún mejor: en los dos últimos meses ha marcado siete de los 15 goles ligueros de los romanistas. Casi el 50% de los tantos de la AS Roma.
Ese último dato encumbra al jugador y prácticamente garantiza su compra definitiva a final de temporada, al margen de la posición final de la AS Roma. Pero también destapa las limitaciones del conjunto romanista, que en 29 jornadas suma 39 goles. Solo el séptimo mejor ataque del campeonato: con esas cifras es muy complicado meterse entre los cuatro primeros.