Frágil, cansado, pero líder. El Inter FC da las gracias al AC Milan, pero debe cambiar
La derrota en el derbi y el empate ante el Atalanta BC habían dejado al Inter FC a merced del destino, con una clasificación tambaleante y la sensación generalizada de que se avecinaba un vendaval difícil de contener. Pero el AC Milan se encargó de levantarle el ánimo a Chivu: los rossoneri cayeron a domicilio ante la SS Lazio, regalándole así al técnico un colchón de ocho puntos. El riesgo, eso sí, es dar por sentenciado el Scudetto. A nueve jornadas del final, la ventaja es sólida pero no definitiva, y un conjunto como el nerazzurro —frágil en lo físico y con alguna grieta en lo mental— no puede permitirse vivir de los errores ajenos. El AC Milan está en apuros, pero sigue ahí, y la carrera por el título está más abierta de lo que sugiere la tabla.
Más allá de la clasificación, uno de los grandes problemas del Inter FC en este tramo parece ser la dosificación de esfuerzos. Hay momentos de la temporada en los que el fútbol deja de ser solo técnica y se convierte en pura resistencia; cuando el estado físico inclina de verdad la balanza entre victoria y derrota. Cristian Chivu lo está comprobando en primera persona en Appiano Gentile, con varios pesos pesados parados en boxes. Hakan Calhanoglu y Lautaro Martínez siguen KO y ambos serán baja en el próximo partido ante el ACF Fiorentina. El técnico rumano confía en recuperarlos tras el parón, pero el cuerpo técnico nerazzurro debe andarse con pies de plomo para evitar males mayores.
Ante el Atalanta BC, Alessandro Bastoni se vio obligado a ver el partido desde el banquillo, pero el '95' podría volver a estar disponible frente a los 'viola'. También habrá que evaluar con cuidado el estado de Mkhitaryan, que acabó el choque lejos de su mejor versión ante los de Bérgamo. Más allá de las lesiones individuales, hay un aspecto quizá más inquietante: el Inter FC se ve cansado, visiblemente fundido, como un equipo que carga con el peso del pasado y teme derrumbarse en el momento clave. Señales que Chivu no puede permitirse ignorar, no cuando la meta está a su alcance.