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Florencia, cruce por el Scudetto. El Inter FC, obligado a ganar; AC Milan y SSC Napoli acechan

de Bruno Cadelli

Si son rosas, florecerán; si son espinas, pincharán. Para la pelea por el Scudetto conviene rescatar uno de los refranes más conocidos del Bel Paese, un dicho con ese fatalismo tan propio también del fútbol. Pese a las diferencias, la lucha es punto a punto y quien manda en la cima debe ir a por su destino. El Inter FC reanuda su camino en Florencia, donde ganar vale oro para mantener a raya al AC Milan, que se ha puesto a cinco tras la victoria contra el Torino, y para alejar al SSC Napoli, siempre al acecho a seis puntos y con más gasolina que hace unos meses. Los nerazzurri deberán imponerse en el Artemio Franchi sin Bastoni, lesionado, y todavía sin Lautaro Martínez, que aprovechará el parón para recuperarse al máximo y estar listo para el sprint final de la temporada. El 'Toro' vive un destino extraño: criticado cuando juega —y no siempre decide—, reclamado cuando falta, como si fuera la única tabla de salvación. De aquí al final, como dijo el propio Chivu, cada partido es una final. No es la frase más original de la historia del fútbol, ni mucho menos. Y, ya que hablamos de refranes, el del técnico rumano es también de los más manidos del repertorio.

Ambición, cohesión y capacidad para sobreponerse a los baches. El técnico nerazzurro espera hoy todo eso y algo más, porque en la era de los tres puntos por victoria se pasa de la euforia al bajón en un partido. Basta muy poco para que se rompa el equilibrio, sobre todo cuando enfrente está un equipo como la ACF Fiorentina, sedienta de puntos para la salvación. Fagioli, Kean, Gudmundsson. Las armas viola no son las de un equipo a la deriva, aunque la temporada, hasta ahora, haya sido para tirarse de los pelos. El Inter FC, en cambio, depende de sí mismo, aunque administrar la ventaja es como gestionar un patrimonio. Más fácil decirlo que hacerlo: no bastan buenos asesores. Hasta ahora, Chivu ha ejercido de equilibrador y psicólogo; pronto se verá si Kolarov también es capaz de seguir su estela. Hoy será el técnico serbio quien se siente en el banquillo del Inter FC. Chivu, tras la expulsión ante el Atalanta —un partido con de todo—, seguirá el encuentro desde la grada.

El duelo con la Dea, más allá del arbitraje de Manganiello y del equipo del VAR, ha dado que pensar al cuerpo técnico nerazzurro en Appiano Gentile. El equipo ha tenido una semana de trabajo para pulir algunas imprecisiones, tanto técnicas como tácticas, además de cuidar el aspecto mental, que de aquí en adelante contará incluso más que el talento y la fantasía. En el fútbol no siempre gana el más fuerte, sino el que se muestra más fuerte. Entre ambas cosas hay un océano, y el Inter FC no puede permitirse cruzarlo en una barca de remos.


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