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Evan Ndicka le ha cogido el gusto: dos goles en una semana tras 83 partidos sin ver puerta en la Serie A

de Giacomo Iacobellis

Durante 83 partidos en la Serie A nunca había encontrado el camino del gol. Evan Ndicka se había convertido casi en una rareza estadística: titular indiscutible, un sinfín de minutos, pero cero goles en liga. Hasta que, de repente, todo cambió. Tras marcar al Cremonese en la jornada anterior, el central marfileño repitió ante la Juventus y puso el momentáneo 2-1 que encendió el Olímpico.

El tanto ante la Juventus llegó con su marca de la casa: llegada al área en el momento justo y remate a bocajarro tras un centro de Pellegrini. Un movimiento de delantero centro, aprovechando un marcaje imperfecto de Cambiaso y premiando la presión constante de la AS Roma. Si ante el Cremonese ya había estado listo en una acción a balón parado, esta vez leyó a la perfección los tiempos de la jugada, demostrando cómo la confianza también cambia las sensaciones de cara a puerta.

Dos goles en una semana tras un ayuno de 83 partidos explican mejor que cualquier análisis el momento de Ndicka. No se ha convertido de la noche a la mañana en un goleador, pero su presencia ofensiva es un arma más para el equipo de Gasperini. En una temporada en la que cada detalle cuenta en la pelea por la Champions, también los goles de los defensas pueden marcar la diferencia.


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