Esos buenos chicos que no convencen a Spalletti. Ayer la Juventus pasó a la acción
Luciano Spalletti, como quizá ningún técnico en la historia más reciente bianconera, está marcando el rumbo de la Juventus. Está señalando con precisión a la directiva cómo moverse y qué hacer para construir un equipo capaz de volver a ganar. Anoche, tras el triunfo ante el Benfica, el técnico de Certaldo se metió de lleno en el análisis del partido y, entre otras declaraciones, se detuvo en el rendimiento de Jonathan David. El delantero canadiense participó en los dos goles que decidieron el duelo de Champions, pero su actuación no terminó de convencer: "David sabe jugar al fútbol, pero no tiene esa malicia ni esa ferocidad... Para él todas son iguales: tiene ese aire de buen chico, perfecto para jugar al fútbol. Para ser más determinante necesita vivir más experiencias, darse cuenta: en ese aspecto tiene que mejorar".
La cara de Spalletti, al filo del descanso y tras un cabezazo de David con demasiada suficiencia, lo decía todo. Como también lo hizo cuando entró Openda: un leve toquecito en la cara al delantero belga y un 'tienes que espabilar' gritado, cara a cara, que ya es viral. Spalletti repite una y otra vez que en la Juventus hacen falta jugadores con el radar siempre encendido. Gente curtida, con colmillo. Esos líderes que, tras la despedida de la 'BBC', ya no se ven por Vinovo.
En las palabras y los gestos de ayer de Spalletti está la razón por la que la Juventus, en estos últimos once días de mercado, intentará fichar un delantero. Porque Comolli lleva días debatiéndose entre las dificultades por Mateta y la tentación de En-Nesyri. El '9' es una necesidad y desde ayer ya ni es un secreto, pues en la previa el propio Giorgio Chiellini se dejó de rodeos: "Estamos a la expectativa, valorando opciones en un puesto donde teníamos a Dusan Vlahovic, que por desgracia sufrió una lesión importante. No hay nada a punto de cerrarse, pero quedan dos semanas y ahí estaremos: si podemos echar una mano a Spalletti, lo haremos".