En verano, Juric prefirió a Zalewski: la irrupción de Palestra también es mérito suyo. Y de dos directivas
Marco Palestra es el objeto de deseo de todos los grandes de la Serie A. Lateral derecho de la generación de 2005, pretendido con insistencia en enero por SSC Napoli, Inter FC y la Juventus, y ya tasado por Atalanta en cerca de 50 millones, entrará en la convocatoria de Gattuso para el play-off de marzo salvo contratiempos de última hora. El mérito está en la temporada que está firmando en el Cagliari Calcio: 23 partidos en Serie A, máximo asistente de los rossoblú junto a Sebastiano Esposito y, ante la ACF Fiorentina, hace unas tres semanas, también vio puerta. Su perfil seduce a cualquiera y crece el temor de que la Serie A no consiga retenerle; que acabe marchándose a la Premier League, una liga que, cada vez con más frecuencia, se lleva a Inglaterra a los mejores jóvenes de nuestro campeonato.
La eclosión de Palestra es también un ejemplo de cómo, a menudo, la apuesta por los jóvenes es más tema de tertulia que una auténtica misión. Hace un año por estas fechas, Gian Piero Gasperini —que no es precisamente reacio a los canteranos— solo le había alineado de inicio en dos ocasiones: en la Copa de Italia ante el AC Cesena y en la Champions League contra el SK Sturm Graz. Las otras dos titularidades llegarían en las dos últimas jornadas, con todo decidido, tras doce banquillos seguidos.
Y en verano no le fue mejor con Ivan Juric. El técnico croata, destituido en noviembre, nada más aterrizar no confía en el 2005 y en agosto pide al club incorporar a Nicola Zalewski a la nómina de carrileros ya disponible. Con la llegada del italo-polaco, que se suma a Zappacosta, Bellanova y Bernasconi, Palestra queda, de facto, fuera de sus rotaciones.
En ese punto, el 2005 entiende que ya no hay sitio para él. Asume que debe salir para tener más minutos y empieza a buscar opciones. La Juventus lo intenta y presenta una oferta de cesión con opción de compra, pero Atalanta, consciente de que tiene una joya en casa, la rechaza. Prefiere ceder al jugador en préstamo sin opción y trabaja para encontrarle un destino que le garantice minutos y escaparate. Así se materializa su cesión al Cagliari Calcio, con mister Pisacane dándole la titularidad de inmediato y los resultados que todos conocemos.
Hoy Marco Palestra es uno de los futbolistas más codiciados del país y no solo; casi con total seguridad será el heredero de Di Lorenzo en la selección italiana. Lo es pese a que en Atalanta dos entrenadores no le dieron la continuidad necesaria para explotar. Lo es gracias a la visión de la dirección de Atalanta, al oasis que ha sido Cagliari y a la inteligencia del propio jugador al entender —junto a su entorno— que debía cambiar de aires si quería de verdad dar el salto. A la postre, todo encajó como debía, pero el camino para nuestros mejores talentos probablemente debería ser más sencillo. Sobre todo cuando se habla de predestinados como Palestra, que desde hace años asoma por Coverciano para ir superando todas las categorías inferiores, una tras otra.