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El Udinese vuelve a mostrar sus carencias ante el Pisa: aún falta estabilidad

de Davide Marchiol

El Udinese no pudo dar continuidad al impulso tras la victoria ante el Torino FC y se quedó en tablas ante un Pisa más vivo que nunca en el Bluenergy Stadium. Fue un partido con de todo: se adelantaron los visitantes con Tramoni, los blanquinegros le dieron la vuelta al marcador con Kabasele y un penalti convertido por Davis. Pero Meister, aprovechando la enésima siesta de la zaga friulana, coronada por la cantada de Okoye, devolvió el equilibrio. En el tramo final, ambos equipos perdonaron el gol del KO y se repartieron los puntos.

Para este encuentro, el técnico Kosta Runjaic decidió repetir el 4-4-2 como sistema de partida, una elección motivada también por haber encontrado por fin el socio ideal para Karlstrom. Es Miller, autor hoy de otra actuación con mucha calidad y trabajo, ese perfil que le había faltado a la medular friulana por características. En el choque volvieron a destacar, como siempre, Zaniolo y Davis, fundamentales en la construcción, al igual que Ekkelenkamp, que se ganó el penalti y dio continuidad a la gran actuación firmada ante el Torino FC.

La nota negativa fue la de siempre: pese al cambio de dibujo, el Udinese concede demasiado espacio y sufre apagones. Si en la acción de Tramoni hay que subrayar la calidad del disparo del diez rival, en el gol de Meister hubo demasiadas desatenciones y, por desgracia, Okoye volvió a ser protagonista de un error.

Apunte final para Zaniolo, utilizado solo sesenta minutos por las molestias en la rodilla de los últimos días. Sin él, la luz del Udinese se apaga un poco, como ocurría con Thauvin la temporada pasada. Runjaic deberá encontrar soluciones cuando falte su líder futbolístico y tendrá que empezar ya en el duelo contra el Inter FC. El ex AS Roma estaba apercibido y se perderá el próximo compromiso.


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