El Udinese se vuelve a dormir: al Sassuolo le basta un minuto para ganar
Segunda derrota consecutiva del Udinese, que vuelve a apagarse ante las primeras dificultades y se deja remontar por un Sassuolo que firmó un gran arranque de la segunda parte. A los neroverdi les bastaron las galopadas de García para dar la vuelta en un solo minuto al tanto de Solet. Muchas dudas dejan los goles de Laurienté y Pinamonti, llegados con demasiada facilidad en un choque que no daba la sensación de ir a ofrecer grandes emociones y que se jugó a un ritmo bajo por ambos lados durante buena parte de los noventa minutos.
Al comprobar que el 3-4-2-1 sin Davis no es sostenible, Runjaic decide para este partido volver al 4-4-2, cambiando el dibujo atrás: Bertola entró como lateral derecho para ayudar en las coberturas y Zemura guardó el carril zurdo. Así hubo sitio en las bandas para Atta y Ekkelenkamp y el regreso entre líneas de Zaniolo, titular de nuevo más de un mes después. Se confirmó a Bayo como referencia arriba pese al mal choque en Lecce. El plan dejó algún fruto: en una primera parte sin sobresaltos, los friulanos generaron el único peligro, otra vez gracias a la calidad de Solet, hábil en el regate y certero para mandarla al fondo de la red.
Luego llegó el movimiento de Grosso que rompió el guion. Por la derecha, el Udinese no consiguió frenar al recién entrado García, que con excesiva facilidad sirvió en pocos minutos al menos tres balones peligrosos. En dos acciones, la defensa del Udinese fue sorprendida con demasiada facilidad, permitiendo a Laurienté y Pinamonti dar la vuelta al marcador. En el tramo final, el arreón friulano no llevó a nada, confirmando los problemas de cara a puerta. Mal Bayo, que desperdicia así también su segunda oportunidad como titular en poco tiempo y con la entrada de Buksa cambió poco. Hará falta mucho más, sobre todo a nivel mental, para volver a ver al Udinese de hace apenas un par de semanas. La ausencia de Davis se nota, sin duda, pero lo que más preocupa de estas derrotas ante Lecce y Sassuolo es la bajada de revoluciones: un equipo que se mostró poco convencido en ataque y distraído atrás.