El trotamundos Fabio Lopez: "En Liberia el talento está por todas partes. Fue revelador conocer a Weah"
Un auténtico viaje alrededor del mundo, de banquillo en banquillo. Fabio Lopez, técnico romano que cumplirá 53 en junio, es desde noviembre el nuevo entrenador del FC Fassell en Liberia, país de África occidental con algo más de cinco millones de habitantes bañado por el Atlántico. Tras su etapa en Sudáfrica con el Pretoria Callies, el entrenador italiano presenta un currículum que le ha llevado por Lituania, Malasia, Bangladesh (como seleccionador) y, más tarde, Omán, Arabia Saudita, Indonesia y Vietnam.
Ahora le toca a Liberia: Lopez, ¿cómo nació esta oportunidad?
En Sudáfrica logré el objetivo de la permanencia. Debería haberme quedado allí y pasar a otro club, pero la operación no llegó a buen puerto. Por suerte, la calidad del trabajo realizado se difundió a otras zonas del continente. En noviembre me llamó el presidente del Fassell, Cassell Anthony Kuoh, y acepté: me encontré con una persona ambiciosa, un soñador, que busca hacer las cosas bien no solo en el club, sino también a nivel nacional. Desde mi llegada hemos sumado 18 puntos en 8 partidos, con 13 goles a favor y solo 2 en contra, y ahora estamos a tres del liderato, después de partir desde la segunda mitad de la tabla.
¿El objetivo es ganar la liga?
Partamos de una base: el Fassell es el vigente campeón. El problema no era tanto la calidad de la plantilla; el presidente me había hablado de dinámicas negativas que había que corregir, el ambiente no era el ideal. Con un poco de psicología y devolviendo tranquilidad al vestuario, el equipo empezó a jugar bien. Aun así, queda mucho camino. Tengo una plantilla muy competitiva, con dos opciones por puesto, y estamos intentando incorporar a dos futbolistas brasileños (en una operación junto al ex jugador del AS Roma Francisco Lima).
¿Qué contexto se ha encontrado? ¿Cómo se vive el fútbol en Liberia?
Hablamos de un país largamente castigado por la guerra civil, que todavía tiene dificultades para sostenerse por sí mismo. Las infraestructuras, en conjunto, siguen siendo precarias, por debajo del estándar para pensar en un desarrollo futbolístico real, aunque el material humano es excelente: el talento está por todas partes. Hay muchos jugadores no solo potentes físicamente, también técnicos, y el fútbol es el deporte número uno. Por momentos recuerda a Brasil: playas y calles llenas de chavales jugando descalzos. Aquí estuvo Weah, pero estoy convencido de que otros pueden emerger y llegar a sus mismos grandes escenarios.
Recientemente se reunió precisamente con George Weah.
La reunión la organizó el presidente de mi club y fue realmente agradable, primero porque no todos los días se conoce a un Balón de Oro y, además, por la talla humana de Weah. También fue presidente de Liberia, pero me encontré con una persona humilde, que aún conserva un italiano fluido. Recordaba la calidad de la pizza de Milán y las charlas con Capello en su etapa en el Ac Milan. Cuando hablaba de su pasado entendí la diferencia entre quien quiere ser un campeón y quien solo aspira a ser futbolista: son ideas que he intentado transmitir también a mi equipo. Me llamó la atención una palabra: en el campo, me decía, "dominaba". Por los goles, por la potencia, por las ganas de llegar. Los campeones lo son, ante todo, en la cabeza.
A nivel de selección, sin embargo, Liberia no termina de despegar: su última participación en la Copa de África se remonta nada menos que a 2002
A mi juicio, uno de los problemas no resueltos tiene que ver con una fuerte corriente política que interfiere en el deporte y no permite trabajar de la mejor manera a quienes ocupan determinados cargos. Y la Federación podría, o quizá debería, gestionar todo de otra forma. En estos veinte años muchos países africanos han crecido mucho, compitiendo y sorprendiendo en la Copa de África, pero no Liberia, y eso no es aceptable. Insisto: el asunto es más de gestión, porque a nivel técnico hay muchos futbolistas liberianos que han salido del país y juegan en Europa.