.

El Torino cae en San Siro, D’Aversa se queda con la actuación: "He visto lo que quería"

de Emanuele Pastorella

Un gran primer tiempo y un partido echado a perder por tres minutos de apagón: al Torino le ha pasado demasiadas veces esta temporada y se repitió en San Siro. Ante el Milan, eso sí, los granata supieron reaccionar a los dos zarpazos de Rabiot y Fofana sin descomponerse y, de hecho, lograron meterse de nuevo en el partido y alimentar la ilusión de la remontada. "En pocos minutos tiramos por la borda un partido en el que habríamos merecido otro resultado": gracias a Maignan el Milan se lleva los tres puntos, un marcador que no refleja lo visto sobre el césped, comentó el técnico Roberto D’Aversa tras el 3-2. "Hay pena por nuestros aficionados, vinieron muchos y nos habría gustado brindarles un resultado positivo", el mensaje a la hinchada granata, con más de 1.500 personas apoyando al equipo en San Siro.

En líneas generales, fue un Toro que dejó satisfecho al técnico. "El vaso está tres cuartos lleno; no del todo por el resultado final, pero mis chicos hicieron el partido ante el segundo de la tabla y frente a un público entregado", explicó D’Aversa. "El único lamento es el marcador: les pedí un partido con ADN Toro y lo hicieron. Estoy orgulloso de ellos". Ahora llegan dos semanas de parón por selecciones: la marcha de Vlasic y compañía se reanudará otra vez a domicilio, pero en un campo mucho menos exigente que San Siro: el equipo jugará en Pisa el domingo de Pascua, el próximo 5 de abril. "Si este equipo se ha visto metido en la zona baja es por algo; ahora toca trabajar bien y luego pensar en el próximo compromiso", apuntó el técnico sobre la clasificación. La Cremonese se ha puesto a seis puntos, pero el colchón sigue siendo tranquilizador.


Otras noticias