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El posible arrepentimiento y el dato que les condena: Italiano-Bolonia, etapa negrísima

de Raimondo De Magistris

El recorrido liguero del Bolonia desde diciembre parece un calvario sin fin. En las últimas doce jornadas de Serie A, el equipo de Vincenzo Italiano ha sumado una media de un punto cada dos partidos. Nadie en las últimas diez jornadas lo ha hecho peor: solo una victoria y dos empates, cinco puntos, como el colista Pisa, que mientras tanto también ha cambiado de entrenador. Destituyó a Gilardino para encomendar sus opciones de salvación a Hiljemark. En Bolonia no peligra Vincenzo Italiano, aunque en las últimas horas ha circulado el rumor de un sonado regreso de Thiago Motta. La posición del técnico nacido en Alemania no está en entredicho; goza de crédito tras la histórica conquista de la Copa de Italia del pasado mayo y la clasificación es más anodina que alarmante. Sin embargo, los dos últimos meses han devuelto a todos a la cruda realidad: han dejado claro que en septiembre el Bolonia solo podrá volver a Europa si llega hasta el final en una de las dos Copas en las que sigue vivo.

El Bolonia ahora mismo es décimo; ayer, ante el Parma, encajó la cuarta derrota consecutiva. "Puede pasar de todo, menos perder este partido. Antes de su gol tuvimos ocasiones clarísimas para ponernos por delante; tras su tanto, en tres minutos, dispusimos de tres ocasiones. Hoy no tengo nada que reprochar a los chicos", declaró al término del encuentro un Vincenzo Italiano que hace apenas un par de meses no imaginaba verse en una situación así.

Italiano, al margen de los episodios y de un mercado que no estuvo a la altura de las expectativas, está obligado a dar un golpe de timón al Bolonia. Los hechos hablan de un ciclo que se está agotando a toda velocidad y la memoria, probablemente, regresa al pasado verano, cuando él fue la primera opción del AC Milan para suceder a Conceicao. En aquella ocasión, el actual técnico del Bolonia rechazó la propuesta de Furlani y Tare para ampliar su vínculo con el club emiliano. Una decisión que, a toro pasado, habrá alimentado más de un arrepentimiento.


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