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El peor partido para desnaturalizar al Atalanta: sistema y marcaje al hombre; el Bayern de Múnich no iba a perdonar

de Simone Bernabei

Anoche, Raffaele Palladino sorprendió a casi todos. El técnico, a la hora de entregar las alineaciones, optó por plantear a su Atalanta con un 4-4-2 apenas visto en la New Balance Arena. Una apuesta para sorprender al rival, pese a que no forma parte del ADN del equipo.

"Este 4-4-2 lo probamos en el tramo final ante el Udinese: podía ayudar con las referencias y apostamos por una pareja de delanteros con Scamacca y Krstovic. La decisión la tomé también en función de las muchas bajas importantes", explicó el técnico del Atalanta en el postpartido al hablar de la derrota por 6-1. Una decisión que, según Palladino, volvería a tomar, pero que, a toro pasado, tuvo efecto boomerang.

En los primeros 25 minutos, el Atalanta pareció totalmente fuera del partido, a merced del dinamismo y la calidad del rival. Y, de hecho, cayeron tres goles. Pocas dudas deja la fuerza y la autoridad física del Bayern de Múnich visto anoche, y probablemente no habría cambiado mucho con el clásico sistema de defensa de tres centrales, pero, visto lo visto, parece evidente que anoche era el peor momento para desnaturalizar al equipo y quitarle sus certezas habituales. Más aún: plantear un marcaje al hombre a Olise y Luis Díaz fue entregar el partido a los bávaros desde el minuto uno.


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